Capitulo 01

Digyourself

 

Hay una chica que me gusta. Sin embargo aun no sé cómo explicar las razones de por qué me gusta. Supuestamente esto hace que mi gusto hacia esta persona sea, como quien dice, un mero capricho o, dicho de golpe, sencillamente una ingenua ilusión, la cual arme en mi cabeza producto de las varias expectativas superficiales e intelectuales que construidas se imponen de sobremanera en el momento indicado en el que perdí la cordura. Es decir, esta amalgama de sensaciones se erige en mi interior como una especie de castillo invisible que flota sobre y a través de los océanos de mi caudaloso corazón desconcertado.

Sucede pues que la realidad aplasta mi voluntad como el pie de un niño acaba a una insignificante cucaracha desesperada en el baño. Y eso para mí es realmente insoportable. E incluso a veces creo que todo puede resumirse a la estúpida timidez. Aunque, bueno, ya no se trataría de timidez en su totalidad. Ya que este ultimo defecto bien puede haberse atrofiado en sobremanera por mis constantes divagaciones y huidas. Hasta el punto de verse ahora convertida a una clase de cobardía absoluta que lo único que hace es negarme la idea de ponerle huevos al asunto.

 

Capitulo 02

Negación

 

Entender la vida como la clase de último escenario en el que suceden cosas sin más es jodidamente desalentador. Como una especie de drama mal armado en el cual ni siquiera tiene ni lugar ni audiencia, tu discurso o confesión sincera. Lo más difícil sin duda es aceptarlo y seguir adelante. Como quien dice, “superarlo”. Francamente esto último parece una puta broma pesada. Es decir, algo que raya el absurdo por su ridiculez y amplia aceptación.

Y mierda que no solo hablo de los romances fallidos, esos en donde la idea del verdadero amor esta tan limitada como la ilusión de compatibilidad, y por ende la de seguridad, compartida lo permite. Ni tan si quiera de os fracasos del pasado. Eso, carajo, es terreno suicida donde no está permitido escapar. Y, para variar, comprendo en sobremanera que no tengo la fuerza de voluntad – huevos – necesaria como para morir de forma memorable durante la masacre. O por lo menos de forma tan si quiera mencionable evitando caer en la clase de desgracia irremediable. Es decir, algo muy parecido a la infelicidad perpetua en el corazón invisible del menospreciado.

 

Capitulo 03

La Confesión

 

Ese amor que siento crecer en mi interior, cada vez se hace más pesado. Trato de comprender las razones, y el resultado es siempre frustrado. Es decir, tu hermoso rostro bloquea mis pensamientos como una cálida y placentera pausa en el infierno. Sucede que aun con todas mis limitaciones no puedo dejar de imaginarme a tu lado acompañando tus aventuras como la deliciosa princesa imaginaria de mis sueños.

Y sin embargo sigo escribiendo relatos sobre amores – y desamores – ficticios que lo único que hacen es desarrollar una especie de catarsis emocional con respecto al fracaso que representa la vida real. Trato de callar una vez más y no puedo. Lo siento, estoy confundido.

Después de todo siguen sucediendo cosas muy rápido a mí alrededor y no sé cómo es posible que aun no pueda interpretar mi papel a la perfección. Quizás tienen razón cuando hablan de mis defectos como si yo no existiera. Mierda que eso me lastima, pero dicen que es por mi bien. Sin embargo, comienzo a creer que es simplemente por egoísmo. Eso, claro, sería el peor de los escenarios posibles. De ser así, prefiero largarme antes de que mi inestabilidad sea considerada un obstáculo. Para de este modo, de alguna manera, conservar algo de dignidad. Pues de orgullo ya no me atrevo a hablar.

 

Capitulo 04

Irreconocible

 

Al final no supe muy bien que sucedió, si se trato de una broma de mi subconsciente o si se trato de algo tan autentico que rayaba lo inverosímil, pues era una bizarrada ejemplar en todo su esplendor, pensé mucho al respecto durante los siguientes días, no llegaba a una conclusión que me convenciese por completo, pues no solo jugaba con mis estados de ánimo y conducta, lo hacía e forma sutil de modo que ignoraba el crecimiento gradual que se daba lugar en mi, comencé a perder el sentido de lo real durante aquel viaje onírico teñido por continuas tardes depresivas en medio de lagrimas de dolor, tardes claustrofóbicas, tardes apresadas por palabras entintadas en infinito odio. Muriendo de forma insalubre en divagaciones intransitorias e informales. Es decir, bailando, y disfrutando, una enfermiza y tortuosa melodía.

Encapsulado remordimientos por medio de imágenes en movimiento, me torturaba la conciencia. Era, sin duda alguna, un cuadro sucio y enfermizo, así las heridas a medio cicatrizar se abrieron por los recuerdos nostálgicos de aquellas vidas malgastadas, vidas que nunca llegaron a sanar, ni con el tiempo ni con los lamentos. Aun así seguí presumiendo mi inocencia, pero de todos modos termine de morir. Como un animal herido y arrepentido.

 

Capitulo 05

La Declaración

 

Sigue imaginando un futuro improbable con los restos de esperanza que aún conserva de después de la masacre. Intenta no ser muy optimista pero no lastimosamente no concibe otra actitud, pues de hacerlo significaría otra vez reconocer un fracaso. Y francamente el ya no puede tolerar esa clase de decadencia. Ya que sus malos hábitos no le permitirían aceptarse tal y como es. Y en consecuencia sería reducido a mucho menos de lo que actualmente simboliza. Es decir, su relato seria aun más aburrido que ahora y eso, visto desde cualquier punto de vista posible, no tiene ni mierda de eso que tan optimista se le llama “cambio positivo”.

Hace unos días cayo de forma muy lamentable, pero ahora como que está más tranquilo. Aun ansioso, pero con el control total sobre de sus facultades. Piensa y espera. Como la clase de hombre paciente que verdaderamente merece una oportunidad. Intoxicándose con fantasías, exageradamente, imposibles. Además de con sus amigos cadáveres acompañándolo en su pena. Girando alrededor suyo contemplándolo mientras este sigue escuchando sus nostálgicas canciones.

Pareciese que en su cabeza se desarrolla una increíble batalla entre el bien y el mal. Pero la verdad es menos inspirada desde esta mi posición detrás de él. Aun camina entre los límites de la ficción, pero siempre respetando los bordes del abismo. Pues de caer, sabe perfectamente que nadie ni nada en absoluto podrán ayudarle. Tampoco es que haya recibido ayuda en los momentos clímax de su corta existencia, pero siempre albergara esa deuda. La de nunca haber logrado esa reconciliación en su interior.

Pero esto no lo vencerá. Ya que no puede permitírselo. Después de todo sigue esperándola. Sabe que es prácticamente imposible borrarla de su cabeza. Quizás si la perdiese, pero eso – lamentablemente – no está en sus planes. Pues su coraje no da para tanto. Sin embargo, aun así, sigue con lo suyo, ese feo habito. El de ir postergando su decapitación.

Este es un relato a modo de capítulos, pero quería hacerlo a modo de un diario. Espero se haya entendido algo si quiera. Aunque también funciona como relatos cortos aislados. Pero los prefiero como actualmente. Ósea, convenientemente estructurados.

Arriba una canción muy divertida. Y abajo una imagen de la película “Gigantic” protagonizada por Zooey Deschanel y Paul Dano, y claro que gusto. Por cierto, olvide mencionar que estoy escribiendo para otro blog – compartido – que se llama “Sumidero blog”. Va de música, películas, y otras malas ideas, para variar.

Gigantic - Matt Aselton (2008)

Gigantic – Matt Aselton (2008)

 

Advertisements