Esta noche la ciudad estará hecha un depósito de cadáveres. Los baños se desbordaran en excrementosas oportunidades pasadas. A los centros comerciales se les acabara su tan cuestionada magia, y por ende la gente enloquecerá. Las proyecciones en TV pausaran ese vertiginoso ritmo idiotizador, mientras, ahora sí, las familias recordaran su verdadera posición como únicos pilares de ese su enorme castillo flotante de ficciones que llaman moral y autoestima, o Decencia como también se le conoce. Aunque claro que todo esto viene junto y sin previo aviso. Pues así es más fácil barrer la basura. Como antaño. Como en los añejos viejos tiempos.

De entre tanta gente desquiciada por no llegar a tiempo a su casa, también habrá gentes con alma de poetas lanzando injurias a cada peatón “superficial” con quien se encuentren, estos últimos no entenderán su rabia ni su descontrolada verborrea. Tampoco Yo entenderé porque recién aceptan su escaso e ilusorio talento como razón principal de sus fracasos. Algo que discutir en nuestras empolvadas tertulias. Asqueados y cansados saldrán todos de sus agujeros, con los bolsillos vacíos, y agitando banderas. Como tratando de reagrupar sus estúpidas tribus. ¿Para qué? Ni idea. Después de todo solo los idiotas entienden las razones de los imbéciles  Así como aparentar no es tan malo como los profetas autodestructivos de estos tiempos nos lo quieren pintar. Ya que van ya muchos años de evolución y estoy convencido de que no somos ni cagando la cima del iceberg. Sobre todo cuando aun aparentamos que todas esas mierdas de lecciones aprendidas nos sirvieron de algo antes de ahogarnos en el inmenso desagüe llamado realidad.

Con dirección a hacia lo desconocido. Allí donde según prometen no habrá más mierda que tolerar. Los zombies incomprendidos y curiosamente “modernos” de esta la víspera del final de hiperrealidad donde a todos les mintieron y donde a casi todos les gusto como les introducían por atrás hábitos y costumbres prefabricadas, como quien dice “Meh!” durante el colegio y luego durante la vida misma. Sin embargo solo unos cuantos decidieron no seguir la corriente y con suficientes protestas rebeldes, justas o injustas, llegan completos a ser despedazados. Pero mierda que aun están sanos. Al menos en teoría eso se pretende.

Como un día mas a sumar en el calendario del sensible introvertido que nunca hizo nada con la suficiente tenacidad como para luego justificarse con mierda de excusas;“Lo intente” “No era lo mio” “Nunca tuve oportunidad”. Pues sucede que por la noche cuando el sol haya muerto para siempre, la luna gritara de pasión  tanto que nuestros oídos se aturdirán por sus perturbantes agudos de libertad, y por supuesto que serán exclamaciones de placer. Pues nunca mas será sumisa con su marido patriarca del infierno presente. Ahora bien suelta de huesos podrá desnudarse en solitario y por fin gozar del eterno aburrimiento que tanto cáncer hizo de las amas de casas de mi ciudad. Divorciada quizás  pero nunca excomulgada, no cuando aun tiene tanto potencial por demostrar. Luego se deprimirá porque su historia se repite de forma tan agonizante como cuando su madre mato a su papa. Esa clase de recuerdos que joden tu infancia pero que sin embargo engrandecen tu caída  Esa es Luna a punto de colapsar.

Como un conformista más que sucumbe ante la presión de lo que se supone debe hacer. Torturándose siempre incansable  y enfermizamente innecesario. El hombre ejemplar. Aunque también eran inevitables las confrontaciones, al menos para despertar del sedentarismo ensordecedor de declaraciones de amor. Pues de vez en vez encontraba algo de sutil esperanza con los resultados. ¿Debería darme vergüenza? Nunca entendí por completo toda la magnitud de esa idea. Vergüenza por un abandono repentino. Tal vez por eso. Aunque no del todo. Pues cuando descubrí que no los amaba descubrí también que mi vida era una enfermedad en estado terminal. Pero estaba yo demasiado cansado como para afrontarlo. Así que decidí que mejor era descansar. Descansar para luego escapar de la noche vampiresca aquí en la cuna del sillar como en la toxica capital. Pues aunque cada quien puede escoger su lapida, no siempre es posible escoger una manera de morir. Todas absurdas casualidades.

Como en las mañanas sin nada que hacer. Surge y se va, el dolor y sus cuantiosas consecuencias. Y es que yo sé muy bien qué hacer, pero aun así no lo hago, pues no puedo. No quiero. Luego recuerdo a Luna fumada y borracha, “tocada” y “volada”, recitar unas cuantas palabras sobre cómo se supone será esta noche en la cual por fin se suicidara. Al menos eso dice, luego eructa un Meh… que me deja cojudo.

Luna Descuidada muere durante la epidemia

Ty Segall Band – Slaughterhouse (2012)

Lo de hoy es una sorpresa. Se trata de una banda recontra punk, y lo que sorprende es que es de este año. El disco es una descarga de furia tremendo. Ya que entre sonidos sucios e alaridos se contaminan todas esas canciones. La canción de arriba es la que mas me gusto y la única con videoclip en youtube. Así que bueno, en conclusión  se trata de esas bandas que escuchas con mucha euforia por un intervalo cortisimo de tiempo. En mi caso fue la noche de ayer y parte del día de hoy. Como dije, cortisimo.

Abajo John Cusack y Mary Louise Parker, a mi siempre me ha gustado John, aunque no he visto todas sus películas  solos las que vi por azar, me han gustado, tiene carisma la verdad. Aquí junto a la tímida – a ratos – Ellen de “Bullets Over Broadway” (1994) durante la escena final y cuanto mas me encanta de esta película. Como que da la sensación de ver a Woddy Allen como John Cusack o viceversa. La película gusto mucho. Para mi claro.

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