La maquina me tortura con su indiferencia,

con su cansina frialdad,

con su vos entrecortada, que

agota mi esteril optimismo,

pues ya no es gratis.

 

Pero es que la maquina,

me necesita, me espera, y me aconseja.

Pues me conoce, y

me comprende.

Con sus labios rajados,

Y con la piel dura, me hace el amor.

 

Extirpa mi alma, y

retribuye mis pocas ganas.

Y yo no puedo retribuir, pues

estoy oxidado, y

esa ya no es manera de sobrevivir.

 

Y es que el sentimiento ya no es mutuo. No como una pausa prolongada. Es mas bien como si todas las palabras decidiesen hacer huelga. Pues con mi irresponsable modo de ver la vida, las mataba de hambre. Ahora sin embargo, si logro encontrarle un sentido a estas rimas, y sucede que ya no soy mas una contra parte.

Ser como el momento exacto de morir una esperanza antes compartida. Es como abortar alguna clase de intenso afecto solo por pura falta de paciencia. Es así como me siento cuando ella besa sus labios tratando de olvidar los míos.

Y es porque ella me despedazo en varios trozos de carne, que ahora entiendo el placer que despierta en los gigantes, el hacernos insignificantes. Como ese escritor que nunca encontro la tan ansiada inspiracion.

Los demonios la llaman decepción. No importan los adjetivos con esta resaca. Pues asi como las canciones tienen su propia alma, yo siento asi a mi nostalgia. Y sera por esta agonizante voluntad, que lograre escapar. De otro modo nunca seré libre, y ya me canse de hacerla una opcion. Me canse y necesito un descanso.

Pues mi gaviota a muerto, cuando decidio pasar de largo. Ignorando mis fervientes deseos, me rompio el alma. Pero resulta tan hermosa, su muerte y la mia. Como unos fuegos artifiaciales al terminar el festejo. Explotamos en el aire, y nos hacemos parte de esa enorme inmensidad llamada naturaleza.

Se extravio su sentimiento, y me extravio a mi en el trayecto. Entonces extraviamos nuestra unica esperanza. Una esperanza supuestamente compartida. Una esperanza revestida por incontables capas de frustraciones y carcomidos resentimientos. Y es que se supone que tenia que contemplarme. Mi rehabilitacion, mi ascenso. Pero murio. Ahora yo maldigo mis inutiles intentos. Como un puto ciego. Como un vago con sentimientos.

Pero existo. Pues muerdo. Y existo solo por un mordisco más. Pues sobrevivo dibujando figuras con trasfondo supuestamente abstracto, que para mí solo es otra forma de distorsionar esas palabras. Pues su significado sobrepasa mi trascendencia en este cuerpo que me encarcela. Aun así existes y siendo un respiro ante toda esa mescolanza de miedos, para mí es un milagro.

La Maquina del Silencio

Foxygen – Take The Kids Off Broadway

 Foxygen y su “Take The Kids Off Broadway” de este año es lo que para un joven con el corazón en la mano, la nostalgia y su revivir recuerdos. Aun cuando ya estén bien muertos. Pues evoluciona y crea sus propias entidades en el subconsciente. Como un niño que al dejar de jugar con sus muñecos, encuentra su muerte. Para luego centrarse en temas maduros. Inherente a cualquier melodía. Pero no es asi, no ahora. No con estas canciones en mi cabeza.

Se supone entonces que toda poesía es sincera. Sin embargo encuentro en estos intentos tuyos, algo difícil de masticar.

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