La mía seria una historia con final triste.

Como las que solían contarme en la escuela,

pues habían héroes y villanos.

Todos igual de frustrados.

 

Hambriento y sediento,

atribuía adjetivos impronunciables

a todo aquel que me interrumpiese.

Pues mi paciencia había muerto y ahora dependía únicamente de mis instintos.

 

Y ya que la historia no era amable conmigo,

decidí interpelarla,

con muchas, muchas, horas desperdiciadas.

 

Para al final acabar encarcelado,

encerrado, atrapado,

y olvidado.

 

Y trate, y trate

pero falle

No obstante, aun tengo hambre

 

Supongamos entonces que solo estoy cansado. Pues nada ha cambiado, y aun siento que todo se derrumba. Pero de algún modo todo se siente con gran calma, que pareciese que bien podrían dejar de llover cadáveres, para así despejar este cielo apestoso. Pero no soy ingenuo, pues aunque soñar es gratis, las consecuencias no lo son tanto. Como desperdiciar saliva en alguien que no lo merece. Ósea, es estúpido realmente. El pensar que algo ha cambiado. Pues dentro de un rato vendrá la puta. Vendrá esa apabullante realidad de forma brusca y sin ganas de hacer migas, y vendrá con mis deudas como estandarte, y con todo ese remordimiento que seguro a estado masticando desde que decidí ignorarla. Y como dije, estoy cansado.

Lo llaman crisis de mediana edad. Yo le llamo amor propio. Ósea una mierda autocomplaciente. Como una dosis de exquisito nihilismo. Algo de lo que aferrarse, para luego vivir para contarlo. Ser una clase de héroe misericordioso. Ridículo. Pues la vida es igual de perra con todos. No importa. Mejor me tomo un descanso. Después de todo, aun hay tiempo.

Se dilatan las enfermedades

 

Fiona Apple – The Idler Whee… (2012)

“La rueda es más sabia
Que el surco del tornillo
Y el latigazo de unas cuerdas sirve más
Que lo que una soga jamás podrá”

Y mi primer encuentro con la mujer que amo resulto todo un éxito, pues ella supo comprender lo angustiado que estaba. Salvándome entonces de una irrisoria decisión, la de sobrevivir en vano. Como una princesa salida del infierno, me enamora con sus macabros pensamientos, mientras de fondo suenan fuegos artificiales.

Como los lobos aguantando el intento frió.

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