Esta ciudad no está preparada para mí. Su dios misericordioso aun les tiene engatusados y a mí no me gusta esa clase de tratos. Nadie tiene nada por lo cual sentirse orgulloso. Aun cuando ellos piensen que sí. No lo hacen. Nada realizados si no hay credenciales de por medio. Solo son consecuentes con su forma de vestir. Que si es Adidas ó no. Que si el vestido des de la temporada pasada ó si aun tienes Iphone en lugar de Ipad. En serio que me irritan. Cada día con sus inútiles caras y sus frases típicas. Excusas tras otras solo para disfrazar su falta de neuronas a la hora de actuar como una estudiante se supone que debe hacer. ¿Sera que soy una amargada?

Dios No, que tengo veinte y tres años. ¿Entonces qué sucede? Pura verborrea supuestamente autentica. Mis palabras. No importa. Nada concuerda. Ni las palabras ni las acciones. Pero sucede que llega un momento en el te enteras que vivir para una mentira no es una forma sana de vivir. Es peor que sentirte esquizofrénica en la boutique de estreno.  A mí me sucedió mientras intentaba convencer a un idiota de que moviese sus caderas para que lograse sentir alguna caricia de su diminuta polla. Pensaba en que decirle para que cambiásemos de posición cuando recordé a mi madre en un vestido muy similar al que pensaba usar para la fiesta de promoción. Fue un breve shock en ese momento. Pero luego de dejar colgado al idiota ya mencionado colisione con una potente idea. Nada original pero que en su momento me provoco escalofríos. Pensé: “Todo se repite” y puta madre tenía que hacer algo. Necesitaba hacer algo.

Madre  tenía una idea muy enferma de la felicidad. Pues agotadas todas las cosas que una mujer de su nivel – clase social – supuestamente debe hacer, no le queda nada a la cual aferrarse en los momentos, ó etapas, ó fases, no importa, pues todo da una idea equivocada, pues intuye un intento de cambio. Lo cual resulta irrisorio, no por lo ingenuo sino por lo desfasado. Pues una vez agotadas todos sus berrinches que le daban algo por lo que sentirse viva, solo queda una mujer desfasada, caducada, muerta en vida. Y todos saben que las verdades son horribles no por definición, sino por contexto. Pues una vida triste tendrá un final triste. No es definitivo, pero hasta ahora parece ser la regla.

¿Qué hacer? Huir. No se me ocurrió mejor idea que esa. Huir de toda esa puta hipocresía. Huir de todos esos malos hábitos. Huir de todos esos tediosos diálogos. Huir de mi propia mediocridad. Pero así como es fácil huir también es fácil ser atrapada. Pues un tiempo era yo la joven rebelde que no quiere encajar en ningún lugar que haya sido previamente establecido por los de su clase. Y sin embargo ahora me despierto y estoy embotellada en un dialogo sobre cómo dar consejos a terceros que ni si quiera conocemos, pero que sin embargo basándonos en sus estados de facebook podemos hacernos una buena idea. Y realmente parece convincente. Al menos ellas parecen tomárselo en serio. Y hacen planes hacia futuro. Sobre quienes harían lindas parejas, sobre como…etc. Aun así nadie parece reaccionar ante las advertencias que parecen caer del cielo.

¿Quiero un capuchino ó prefiero un exprés? No me importa realmente, la dos parecen decisiones intranscendentes, y además prefiero un Yogurt sabor vainilla, pero estamos en un Starbucks, eso no sería apropiado. Seria “Atorrante” y ya me canse de serlo. Joder que fácil me rindo. Y no quiero hacer llaga sobre el daño ya escarnecido sobre los comentarios escupidos sobre esta mesa, todos sobre lo ridícula que soy al usar una camiseta color violeta siendo mi nombre el mismo que el de ese color. Violeta. Las ignore y el resultado fue más que obvio; Una amargada. Odio eso.

Y es que mi egocentrismo esta concienzudamente justificado. Siendo mí circulo social una mierda de entendible. Quiero tratar e intentar nuevas formas de entendimiento. Pues aun siendo todo a la vista un caos, también creo que es muy cobarde abandonar el barco cuando se está hundiendo (Me gustan piratas del Caribe y Robert Louis Stevenson) Siento que tener esperanza de algún cambio es necesario. No soy una persona negativa. Pero tampoco una optimista. No seré una especie de outsider. Ni mucho menos una soñadora (Aunque me encanta John Lennon). Supongo que encontrare un modo de cambiar lo preestablecido sin alterar la cordura de estos escrupulosos de mostrador. ¿Podre? ¿Quizás? …Que ingenua. Pausa abrupta y es que todo esto no fue adrede.

Cuando por fin logro mantener un ritmo respiración y exhalación adecuada para la velocidad con la que los intercambios de idas parecen estar sucediendo en la mesa, recuerdo todos esos insultos que tan fervientemente trate de aguantar. Ahora solo es rabia, mucha rabia que comienza a joder mi estomago falto de desayuno. Parecen preguntarme sobre que usar para cuando y no sé que mas. No presto atención. Mientras el calor en mi frente, y mi estomago convulsionando parece inquietarlas. “Violeta estas blanca” y no aguanto más. Vomito sobre la mesa. Sorpresa. Sus gritos parecen escucharse en otras dimensiones. Trato de limpiar mi occico, infructuoso la verdad, sigo igual de desalineada que siempre. No encajo. No puedo. Y sin embargo ya no es incomodidad lo que siento alrededor. Y mi sentido del humor tan oportuno como siempre decide, y por voluntad propia, que se yo. Decide hacer su acto definitivo. Meto el dedo indice en mi garganta y el resultado es mas que obvio. Vomito. Asco. Mis amigas ya no pueden permanecer sobre la mesa. Muchos insultos. Muchas diatribas estupidas. Muchas consonantes para sus mediocres bailes. Me limpio una vez mas, y trato de pensar en una disculpa, pero…Y es que ya no puedo aguantar la risa.

El joven necesitado de amor no pudo evitar eyacular sobre su ciudad

He vuelto a escuchar “We Were Drifting On A Sad Song” LP de este año de la desconocidizima banda “Sleep Party People”, al menos para mi. Cancion numero uno del disco; A Dark God Heart”. El videoclip es muy simpatico la verdad. Indie se supone que es. No caben las etiquetas luego de escucharlos. Me ponen melancolico Si. Pero me gusta tanto que ya estoy considerandolos como de los mejores de este año. Esa clase de discos que puedes desempolvar despues de años y seguir sintiendo lo mismo.  Gustan mucho. Abajo Alison Mosshart otra vez. Ahora como que trata de mirate y no lo hace. Dificil. Me gusta.

Mis copulaciones nocturnas no son producto de tus sonrisas.

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