Solía ser alguien, ahora es algo y poco más.

Tenía casi 31 años y aun viva de sus recuerdos. Los aspiraba de su cabeza como una adicta a su vida. La analogía perdía validez cada vez que lograba disfrazar su condición de resentida en todos los aspectos. Podría ser verdad como también mentira. Los rumores ya habían atrofiado sus propios conceptos. El metano en su hogar la había echado a perder, y de su vida personal ya no tenía por donde beber. Era interminablemente desgraciada. Era una madre ausente. Era un sarcasmo de hija ejemplar. Era la promesa de una segunda oportunidad. Era la voz en off de su cabeza repudiando sus propias promesas.

Pero te conocí y me sentí plena. Fue el sexo con amor una combinación explosiva. Esa fue la clase de noche que te gustaría recordar. Me sentí adolescente, Me sentí Incandescente. Florecíamos los dos en medio de un desierto sin amor. Y por última vez sentí que podía volver a vivir una vez más.

Amaneció y por primera vez me siento como si mi vida acabara de empezar.

El cielo se está acercando cada vez más y mi esperanza parece reinventarse por pura voluntad. El desayuno supo sorprendentemente nutritivo. Mientras el frio de la cordillera me entumecía. Sera un día saludable decían. Un día sabor chocolate y sin saborizantes. Viviendo a su manera la sobreviviente inicio un día más.

No era una ilusión ni mucho menos una alucinación. Realmente se trataba de misericordia a pesar de la rutina. Como si hubiese expulsado todo el estrés de mi cuerpo me sentía nuevamente orientada. Las burbujas de problemas seguían presentes. Sin embargo mis ánimos eran distintos a los del día anterior y esa era suficiente razón para sentirme como nueva, al menos durante las próximas horas nada podía acabar con mis esperanzas.

Siento un paraíso en mis venas. Siento a la mediocridad agonizar. Siento a mi corazón volver a palpitar. Puro regocijo incondicional.

La sonrisa de mi madre no parece forzada el día de hoy y por alguna razón mi padre se siente aliviado al volver a casa. Mi hermano ajusta su corbata con mucha actitud, perfila el rostro de un hombre con perspectivas y autosuficiente. La pequeña Clara parece ir a la escuela con muchas ganas de exponer su teoría sobre porque los colores del arco iris curaran el cáncer. Y maravillosamente todos se despiden de mí deseándome buena suerte. Lloro para mis adentros y siento que a partir de ahora todo mejora.

De regreso de la oficina el sudor con hedor a desesperación pareció evaporarse en mi frente. Pues mi madre se alegraba de verme, pues necesitaba ayuda con mi bebe imaginario.. Necesita ayuda con el biberón para deshacerse de los pañales. No está enojada ni molestada, esta aliviada. No forzó la conversación mientras la ayudaba. No existen quejas ni nada por el estilo. Me comprende como mujer y madre que es y Yo la quiero mucho por eso. Y ya es hora de almorzar

Hermano llega de la universidad junto con Clara y sus buenas noticias. Nos abrazamos fuertemente como si estuviésemos reconciliándonos de alguna enemistad que nunca existió. Luego sube y despierta a papá para comenzar a alistar la mesa antes de que sirvamos el almuerzo.

Una vez en la mesa Clara no para de hablar sobre su exposición mientras Papá parece prestarle la debida atención que justamente merece. Cuando termina ya vamos por el segundo plato y hermano elogia la sazón de mi madre. Madre no se jacta ni se engríe, al contrario me da parte del crédito y nos reímos todos juntos. Papá está muy enérgico contando sus anécdotas cómicas sobre el trabajo, nada parece perturbarle el momento familiar, ni el cansancio en su cuerpo, ni el estrés de la rutina. Habla orgulloso de su labor como empleado de tercera categoría en la empresa de la que nunca se quejo todos estos años.  Madre parece sentirse muy afortunada mientras nos relata la aventura que resulta ayudarme con el bebe y encima tener que hacer las compras para cocinar y luego mantener la casa limpia y ordenada como sus hijos merecen. Se ríe y reímos con ella.

Al terminar el almuerzo Clara recoge los restos de la comida y Hermano me ayuda con la limpieza de los servicios usados. Papá se recuesta sobre el mueble con Mamá y juntos se reconfortan mirando la tv. Está dando un reportaje sobre el hambre en la sierra alta por el friaje pero no prestan atención. No importa, pues están contentos.

Puro sarcasmo toxico en el ambiente familiar pero aun sentía que podía recuperar mis ilusiones. Me tragan sin masticar. El odio y el remordimiento de mis vidas desperdiciadas. Sin embargo la vida es tratar y fracasar. Y pronto será un año que se desvaneció con los fantasmas. Recuérdame viuda desilusionada que te amo por sobre todas las cosas y aun distanciados puedo estremecerme por esa noche de autentica pasión.

Suena una canción en mi cabeza y le revivo de una vida anterior. Sus labios humedeciendo mi cuello excitando mis pechos. La carne y sus consecuencias. El tacto hecho inmortal.

Son unos ruidos distantes desconectándome

Y Sus llantos que me recuperan del calabozo nostálgico…

Esta soy Yo antes de conocerte

Noah and The Whale y su “Last Night On Earth” del año pasado (2011) me resulta tan pero tan encantador que a su manera enfermiza-solapada,casi tangencial- me revitalizan continuamente. Pueden tildarlo de pop o indie folk o lo que quieran pero saben hacer que uno sienta algo en realidad cuando escuchan su musica. La clase de canciones que luego de buen tiempo aun conservaras los buenos o malos sentimientos de cuando los escuchaste por primera vez. La imagen de la cabecera es Fiona Apple.

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