Sonrisas enternecedoras.

Arsénico en la sangre y todos los hipócritas se sienten traicionados, sus padres dijeron verdades a medias y las mentiras traen consecuencias, pues su infelicidad es incompleta y su alma esta muerta para surgir otro día mas. Sonrisas estereotipadas durante el funeral y las desconsoladas madres no pueden reconocer los rostros de sus hijos, pues sus pecados se heredan y sus bastardos desfiguran de forma implacable todo recuerdo enternecedor por siempre.

No recuerda si fue ayer o si fue antes, cuando su hijo se suicido con el revolver que compro para proteger a su familia, pues no hay forma de protegerse de la infelicidad tampoco hay forma de saberla afrontar sin bajas en la personalidad o morir a medio camino entre la muerte viva y la muerte definitiva.

Imágenes retro alimentaron su cabeza momentos antes de jalar del gatillo y por un breve momento fue consiente de lo que su existencia representaba para el, muy subjetiva fue su opinión al respecto, pero el temblor en sus manos, sumado a todo el sudor que recorría su rostro no le dejaron cuestionarse mas.

Mujeres vengativas recorrían la habitación mientras unos cuantos niños vomitaban en el baño, todo un espectáculo de alguna mente enfermiza, pero aunque trato por todos los medios de no inmutarse, no pudo lograr gracia alguna, su diosa de la rutina le había estado estrangulando durante mucho tiempo y su dios de la esperanza se había largado ya hacia el lado de aquella diosa masoquista.

Sus días habían pasado de forma muy indiferente antes de llegar al declive de su existencia, pero el de algún modo guardaba cierta esperanza en su fragmentado corazón y por muy terco que fuese su odio a si mismo, ciertos niños malolientes le indicaron el camino hacia la salida y por muy tentadoras que eran las damas vengativas, se mantuvo firme, “Son momentos cruciales”….”No la cagare”….se repetía constantemente, muy tembloroso y abrumado vislumbro el sol en su esplendor durante el medio día…y no cerro los ojos. No podía.

Advertisements