Por alguna razón el mundo no termina de colapsar, ni las noticias por tv, ni la prensa escrita-periódicos, revistas, etc.- ni mucho menos lo que circula por internet parecen advertir la infortunada noticia, han pasado ya dos semanas y todos actúan como si nada estuviese por suceder y esto hace que mi paciencia disminuya con el pasar de los días, cada uno mas tedioso que el anterior, si mis antepasados me vieran en este estado de “pereza autocomplaciente” no sabría decir con total certeza cuál sería su reacción, lo más probable es que se indignaran, pero viéndolo desde otro punto de vista, uno más objetivo que el mío-que es por demás subjetivo – podría decirse que no es el fin del mundo, pues tratándose de ellos-mis antepasados-no hay mucho que decir, solo un montón de hipócritas indignados y eso no me tranquiliza

Los gritos de auxilio que desato todas las noches durante la cena familiar-a modo de monologo interior- no revitaliza ni un mínimo mi alma vieja, ya consumida para el día de hoy, sucedieron muchas cosas para que se desgastara tan rápido, de entre todas aquellas causas de muerte espiritual existe una que es más dramática que todas, y fue por ese matrimonio, fue esa vida pasada lo que sucedió, por su culpa un alma joven y noble se agoto, entre clímax de remordimientos sobresale una viñeta enmarcada en pena, su alma se desilusiono, y cuando esto sucede no hay nada que pueda compensar ese vacío, un vacio que crece constantemente y para nada gradual, pero no importa lo comatoso que sea el día, siempre hay tiempo para profundizar en dicho vacio y hundirse a modo de fuga temporal, pues es inevitable horrorizarse con el tiempo y la  indignación de una vida desperdiciada, y el alma encrucijada del joven noble solo tiene su matrimonio para calmar sus ansias de un final afortunado, pero no sucede.

Se petrifica su rostro cuando su supuesta amante se excita con la idea de abandonarlo y se indigna su rostro aun mas cuando no lo hace…pues la vida familiar como él la conocía no es tan placentera y aun menos hogareña, solo una sucesión de noches a lado de tu compañera a modo de rutina y muy estricto en cuanto al programa de internación marital, pastillas y noches sin sexo abundan en el calendario e interrogantes sin respuesta perturba sus tediosas noches, llorar en silencio y sesiones auto masturbadoras en la ducha antes del desayuno deprimen al pastor del rebaño fiel, pero la hipocresía  se hizo necesaria, y el aun no parece entenderlo, frunce el seño y suspiros de pereza, pues es hora de ir al trabajo. Las decepciones son fuertes pero acostumbrarse a ellas es aún peor, es trágico.

Y sin embargo los espacios en blanco no son tan memorables como hube esperado, sucede que las pequeñas cosas no son las más importantes durante una vida, pues con ellas vienen los defectos y malos momentos acumulados con los años y ni que decir de la vida en familia, o lo que quede de ese término, me engañaron y no reclame nada a nadie, y fue por no saber a quién reclamarle, como un torpe ingenuo mis preguntas siguen flotando en los vacios que corroen mi corazón suicida… ¿Mis padres?, No, ellos no son el mejor ejemplo de unión, pues soy un reflejo defectuoso de su amor, sin sangre de por medio, supuso un breve momento de autentica complementación, adoptas un hijo y eres feliz, pero es efímera toda esa salud mental cuando llegan los auténticos herederos, y de forma sutil, el rebaño está contaminado y luego vienen las culpas y negaciones-Sorpresa-y solo queda una pareja de supuestamente exitosos padres, pero nunca es todo y ellos lo saben… ¿Mi Ex esposa?, No, ella está muerta, realmente muerta, físicamente y todo lo que esto representa para los demás, y a modo de cortometraje su muerte refresca mis noches más sublimes cuando imagino su necesario desenlace, el tacón de uno de sus zapatos se rompe cuando sube por las gradas hacia su departamento donde le espera su nuevo esposo con un manojo de superficiales muestras de cariño, y como si alguna existencia superior-Dios-se encaprichase con ella, le brinda un momento de autentica revelación, pues en su diminuto sistema cognitivo imagina una barandilla protegiendo las gradas y en la cual deposita todas sus esperanzas y obviamente todo su peso, pero sus ojos se quedan impactados cuando segundos después solo ve el suelo aproximándose cada vez mas…y de forma muy cómica su cuerpo se despedaza en el pavimento, muerte instantánea es lo que le sucedió a su cuerpo, pero yo se que paso por mucho mas antes de cerrado el telón… ¿Culpo a Dios?, Imposible, está muy ocupado con sus juegos sádicos, pues hay mucha gente con la que tiene que tratar, además hay que hacer un sinfín de trámites para acceder a él y no tengo las energías suficientes para esa transición, pues el matrimonio fue suficiente para mí y mi decrepita alma. ¿Y que queda después?…Nada. Solo una ex esposa muerta y dinero al cual no puedo acceder por un historial médico muy sobreestimado y mal comprendido, pues  comienzas atacando con un lapicero al hombre que se quiere colar en la fila para pagar la electricidad-no era el cine, ni un concierto, era un burdo tramite burocrático mas, pero parece que la paciencia se le acabo a todos- y luego se inventan un sinfín de términos y restricciones, pero si tengo que aceptar culpa alguna es el haberle mordido fuertemente a ese hombre en el restaurant, el mozo, solo por murmurar, eso no habla bien de mi paciencia-sarcasmo- y mi pareja de turno pareció sorpresivamente desilusionada, una cita arreglada por mi hermana, ella se decepciono, y aunque no tenía esperanzas con ella, si quería follar esa noche, follar sin pagar, a eso me refiero.

Vivir con mis padres siendo ya adulto, no es nada atractivo, ya odiaba vivir con ellos cuando adolescente y ahora no ha cambiado nada, no era un odio producto de un sentimiento absurdo de rebeldía adolescente, era odio puro, ser adoptado y ser recriminado constantemente por serlo no es forma de criar a un hijo, las cenas en el comedor familiar sin nada de tv ni música perturbando el momento tradicional, padres e hijo-Plural a Singular-son mis más odiados recuerdos juveniles, y ahora se repiten constantemente que preferiría ver un reality por televisión sin cortes comerciales, y aunque probablemente no lo resistiría, pues acabaría muerto antes, sería un forma aun más digna de morir, que la de agonizar largamente en medio de rostros viejos y arrugados por las decepciones y recriminaciones, desprendiendo odio en el ambiente y propano en los pulmones hasta que los ojos se te pusiesen rojos y llorosos y así rogases por una muerte rápida, seria esos dientes amarillos los que te sonreirían al final de todas tus vidas, morir como muere un viejo recuerdo al que nadie le tiene cariño, esa es la clase de vacios existenciales a los que le tengo terror y mi hogar es uno de ellos.

No me siento bien al medio día y menos con los analgésicos, siento como si fuese a vomitar mis propios órganos todos embarrados en sangre y un olor pestilente, pero me consuelo hablando con el Ruiseñor, como le gusta que le llamen, el hace de la rutina diaria más tolerable, es un buen amigo mío y le tengo un aprecio considerable, y no se  trata de cariño excesivo, más bien es un salvavidas ajeno a problemas y perfecto en su propia manera de ser, además es el único que parece conservar la cordura a ya dos semanas previas al fin de la humanidad-espero por todos los cielos que sea así, y no sobreviva ni una sola cucaracha-en toda su amplia y entera complejidad, siempre esta esperándome en mi habitación después del almuerzo, y como él sabe muy bien que odio los analgésicos combinados con la comida del almuerzo, me espera con unos caramelos sabor limón, me encantan esos caramelos, conversamos brevemente todos los días, hablamos del clima, de las películas en cartelera-rajamos de ellas para ser exacto-y demás trivialidades, nunca nos ponemos serios y eso parece funcionar, tiene mi edad aproximadamente y parece entenderme bien, pues siempre tiene una respuesta ingeniosa para una interrogante mía, nos divertimos con juegos de mesa y bailando con The Sonics, y cuando nota que el día está muriendo, tiende a despedirse bruscamente, me susurra algo al oído y aunque nunca llego a entender perfectamente lo que dice, asumo que es un hasta luego o un adiós, y siempre parece decirlo en serio.

“La vida está hecha de pocos momentos de autentica felicidad, aprovéchalos al máximo”, señala un cartel con una joven supuestamente hermosa junto a la marca que representa, lo curioso es  que es publicidad para una tarjeta de crédito, es imposible de creer, así como el citado ejemplo hay miles, pero no tan obvios, son sutiles, abundan entre nosotros, fingiendo, se mezclan entre nosotros y se ven como nosotros, tienen nuestras propias necesidades y nuestras más que innecesarias adicciones, son presa fáciles de las modas y lo son también de los trabajos que tanto odian, pero como los diferencio?, por el olor, algunos huelen a plástico, normalmente son aquellos que siempre cargan una sonrisa amplia por lo falsa que es, y casi siempre son ellos los que apoyan a las mayorías inconformes que aun aqueja el sistema para ser perfecto-un chiste-otros sin embargo huelen a formol, y como sobra decir son aquellos que siempre te los encuentras haciendo caminatas obligatorias y para nada placenteras junto con sus ipods imprescindibles para conservar o siquiera desear un cuerpo bien moldeado, hombres o mujeres, los dos haciendo yoga para conservar la capacidad para seguir con la rutina y masturbándose no por placer, si no para no meter la pata, no son personas fáciles de tolerar. Existen también aquellos que huelen a ceniza, son más fáciles de tratar, pues siempre tienen palabras alentadoras con las cuales mantenerte a flote o es eso lo que siempre pretenden con esa actitud de última edición típica del libro de autoayuda x, sienten que sonriendo las cantidades necesarias su suerte mejorara, como cuando las mujeres-superficiales ellas-sienten que ya han besado la suficiente cantidad necesaria de sapos y aceptan encantadas a su príncipe de turno, eso debería ser un llamado de atención para su cordura, pero resulta que renuncian a ella por un prospecto de esposo genéticamente moldeable al suyo, en ciertos contextos resultaría algo impredecible e incluso escandaloso, pero ellos-generalizando-creen firmemente en su filosofía ciega y a prueba de minorías incomprendidas, optimismo le llaman, atrapados en esa neblina de humo, se entiende el olor a ceniza.

Todos ellos parecen confabular sin éxito una especie de club de entusiastas compañeros de habitación, todos ellos hermanos de sangre y siempre saludables, parecen sentir una especie de necesidad para conmigo, acompañándome en una especie de intervención grupal en mi mesa familiar, corrección, la mesa de mis padres, no parecen muy contentos mis hermanos, mi hermano de plástico no entiende las miradas fijas de mi madre a modo de atención, pues esta distraído con su pareja masturbadora, su blackberry, solo los suspiros de mi hermana ceniza parecen traerle a la habitación y es ahí cuando comienza ella con su discurso esperanzador, sospecho que lo traía ya hecho, pero si hay algo positivo que rescato de toda esa verborrea prefabricada son los ojos de mi madre que se llenan de un brillo, como solo los de una madre pueden hacerlo, y las constantes acentuaciones que mi padre hace con la cabeza solo hacen que ella se explaye aun mas, el parece decir “Hice Bien…Hice Bien” y eso resulta cómico la verdad, pero es ahí cuando mi hermano formol pierde la paciencia y reclama el tiempo que le están dedicando a esta intervención, se queja por la cena que aun no esta lista, dice que Pedrito, su hijo y mi sobrino está hambriento, añade algo mas como a modo de sentencia, es su fin de semana con Pedrito y quería que pasasen un almuerzo familiar con sus abuelos y con sus tíos sanos, y hace énfasis con esto último, y para mí fue suficiente para el almuerzo, me levanto y me dirijo arriba con cinco miradas clavadas en mi, mi madre dice que ya subirá mis analgésicos y yo asiento cansadamente.

No sé si se trato de una señal o si solo fue una advertencia, pero esas últimas palabras parecieron muy convincentes, fue mi amigo ruiseñor y mi regalo de cumpleaños envuelto en unas toallas blancas, solo cuando lo desenvolví fue cuando sentí un autentico placer correr por mis venas, conforme lo desenvolvía aumentaba el brillo que desprendía de entre las toallas, como si del cofre de un tesoro se tratase, era así la intensidad en la habitación, el oro que cubría las tijeras era impresionante, unas tijeras de oro, todo eso y con un mensaje ambiguo solo me confundía mas…”Has lo que quieras”, el Ruiseñor fue muy egoísta con el fin que tenía ese presente en su momento.

Dos semanas cumplidas y el Ruiseñor ya no viene tan seguido, hoy termina todo y nadie me quiso escuchar, ni cuando estuve tranquilo ni cuando me altere, y gracias a esto último no me invitaron a participar en la fiesta que se desarrolla abajo, toda una serie de personalidades desfilaron por mi casa hace unos minutos-media hora- y ahora se desarrolla lo que podríamos llamar la ceremonia de aniversario, un hombre habla con todos alimentado por unos parlantes con un ruido considerable sin llegar a ser ruido, y aunque no estoy triste ni deprimido, ni eufórico…estoy incomodo en cierta manera, pues aun no sé cómo será el fin del mundo, el Ruiseñor quedo en decírmelo hace dos semanas, y creo que esa es la razón por la que ya no viene, no lo sabe, y aunque quiero poner música a full volumen en el estéreo, no puedo, pues me lo tienen prohibido y tengo que obedecer, y suspiro.

Los milagros suelen suceder de forma imprevista y por razones de vida o muerte, lo cual justificaría su nombre, sin embargo el día de hoy dos milagros convergen en mi habitación, uno es el hecho de que será el fin del mundo, y considerando su estado deprimente en el que se encuentra hoy-el mundo-es todo un milagro que suceda de la noche a la mañana y sin previo aviso, para los demás claro y para mi familia de oídos sordos, y el otro es el ruiseñor entrando por mi ventana-con una escalera-y con unos caramelos para celebrar, de repente todo parece no ser tan malo, y el calambre que recorre mi cuerpo no hace más que llenar de adrenalina mis venas, y el limón nunca supo mejor para mí, y ya entusiasmado, no dudo en poner el estero y festejar, que hoy es el fin de todos los capítulos, me acerco a la ventana y noto que llueve, y en verano eso es aún más increíble…además Shakermarker-Oasis-me pone nostálgico.

 Analgésicos mal digeridos.

 

Arriba los John Frusciante y el ultimo track de  Inside of Emptiness [2004],un disco viceral, un disco Real, después de escuchar este disco siento que me dice: “Siento lo que tu y no lo discutamos, disfrutemos del silencio” y lo disfruto. Abajo el fin del mundo-Rolling in the Deep-según Adele.

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