De repente todos estaban de luto y yo aun trataba de asimilar la terrible noticia, no era una muerte mas en televisión nacional-internacional, no se trataba de algún clericó pederasta que desertaba de la iglesia para mudarse a alguna isla alejada de todo y de todos para celebrar el amor de un crio aun púber, tampoco se trataba de algún desastre ambiental, ni maremotos ni terremotos, todo eso hubiera sido poco o nada comprado con lo que significaba el boletín informativo, la pequeña esperanza había muerto de tres balazos cuando salía de la escuela, aquella imagen quedaría grabada para siempre en la memoria colectiva de la nación (ahora nación global), tan cruda como realista, una niña de apenas ocho años con el uniforme escolar tirada sobre un charco de sangre, el reportero con los ojos enrojecidos, informaba los detalles del asesinato, al parecer el asesino la había esperado durante más de una hora según los vecinos, un hombre adulto, posiblemente de cuarenta años o más, con una barba descuidada y con lentes de sol, este sujeto habría disparado primero en su cuello, y viendo que no caía y producto de la desesperación volvió a disparar esta vez en su pecho, lo que sí hizo que se desplomara, para luego acercarse mas (según las huellas y los cartuchos), al estar parado frente a ella, noto que aun respiraba y por miedo a que sobreviviera la apunto en la cabeza con el arma-para ser más precisos en la frente-de esta forma ponía fin a la corta vida de esperanza  y vestía de luto a la nación.

La escena típica del desayuno familiar se vio interrumpida por la terrible noticia y ahora el dolor se apoderaba de la atmosfera, se respiraba desesperación y mis padres secretaban lagrimas de dolor y tristeza, se escuchaba las campanas de la iglesia, en honor a la pequeña fallecida se hizo sonar siete veces la campana y todos los canales de televisión informaban la noticia, de igual forma las radioemisoras e internet estaba saturado de más de lo mismo,  y no era para menos, el pequeño símbolo nacional había muerto. Y con ella para muchos la única esperanza que tenían-por ello su nombre-la nación nunca había estado con tal tristeza, ni tan siquiera después de las guerras internacionales, ni las consiguientes enfermedades, ni siquiera después del declive de la ONU, ni del suicidio del último papa de la iglesia católica, que fue transmitido a nivel global, estábamos en un punto en la historia en lo que podías esperar, era declive económico, declive emocional, y muerte. Sin embargo nació la pequeña de “esperanza” , lo importante con el nacimiento de ella no era el lugar ni el momento-que eran muy inoportunos-pues ella nació en un pueblo alejado de la ciudad, en México, cuando se suponía que aquella nación había sido abandonada, o depredad, nació ella y sana, el mundo medico y el resto en general quedo impactado con esto, en un tiempo en el que las numerosas e inclasificables enfermedades aerocontagioasas había exterminado a casi el total de la población femenina en edad de procrear y más importante aún, cuando todos los bebes recién nacidos, morían a las horas de haberlo hecho, nace ella sana y aunque no “a salvo”, significaba mucho para todos, lo siguiente fueron numerosos tratados de paz y regresar la comunicación entre países, cinco años después se decidió agrupar el total de las naciones aun con vida para formar una sola y le resto fue reconstrucción.

Una semana  después de la muerte de esperanza las consecuencias de su ausencia se comenzó a notar, el sol ya no salía tan radiante como era costumbre, ahora parecía más bien un ocaso al amanecer y al atardecer cambiaba a un verde claro que te dejaba ciegos por unos segundos,   además los arboles comenzaron a achicarse y el césped prácticamente no existía, los animales comenzaron a migrar a diferentes lugares, desobedeciendo sus rutas migratorias y provocando un cambio en sus respectivas cadenas alimenticias y esto un desbalance alimenticio a nivel nacional, sin embargo el cambio más notorio, el hecho que nos decía y siendo más directos, gritaba que todo estaba yéndose al diablo, que todo iba a acabar y sufriríamos por ello, era una cifra, que cambiaba constantemente, se trata del incremento en la taza de suicido a nivel mundial, se disparaba no con los días, ahora se media con respecto a las horas transcurridas, y no era extraño ver uno que otro cadáver por tu barrio y/o residencial, era deprimente, si tomabas una fotografía instantánea te convencerías más rápido que revisando los hechos, los niños comenzaban a morir de tristeza, literalmente de tristeza…y las madres morían de impotencia. Era triste pero real, esperanza había muerto y con ella la inocencia del país.

A las tres semanas ya solo quedaban aproximadamente cinco mil personas alrededor del globo, las predicciones de los expertos habían fallado, no se piensa más en otra semana, unos días a lo mucho…pero no más, lo que pasa ahora por televisión son especiales sobre esperanza , sobre su nacimiento, sobre su primer cumpleaños, el primer día de escuela, y demás. Ya no habían niños caminando y hace dos días las mujeres embarazadas comenzaban a abortar descontroladamente, ya nadie va al trabajo y los gobernantes hace días que no hacían acto de presencia, las iglesias y demás templos religiosos dejaron de ser albergues de indigentes y/o gente desesperada o en busca de esperanza, para pasar a ser acopios masivos de cadáveres, las enfermedades virales ya no significaban mucho, pues a este ritmo nadie piensa en sobrevivir como una opción, sin embargo aun existía la policía, reclutaban sin parar a cualquier joven que se encontrara vagando por la calle para ir en busca del asesino. Milagros, la madre de esperanza había muerto tres días después de morir su hija, dejo un pequeño pero conmovedor mensaje para todos, de optimismo, pero no sirvió de mucho. La gente la olvido pronto y si bien no había (o no lo notaba) anarquismo, la tristeza hizo el resto.

Recuerdo a Milagros porque la conocí durante la escuela secundaria, era una chica llena de energía y optimismo, siempre haciendo contraste con mi pesimismo, por aquel entonces me molestaba que siendo el mundo un caos total, aun existiese escuelas en funcionamiento, ella decía al respecto “Es inevitable, la ignorancia nos condujo a este caos y el gobierno entiende, que este es su ultimo bastión contra lo que sea que nos estemos enfrentando”, era una mujer optimista, cuando era tiempo de escoger una profesión, aunque escoger es exagerar, pues en ese entonces los hombres íbamos al ejercito-de ahí lo de escoger, en que rubro de la armada nacional escogías-de nuestras respectivos países, las mujeres iban a la brigadas de salud, como enfermeras-menos las doctoras obviamente- y era obligatorio, los que desertaban eran castigados con muerte, todo fue un caos, nos despedimos y de ahí no nos vimos nunca más, aunque nos comunicábamos por cartas, fue fácil dejar de comunicarnos, fue doloroso pero aliviador, si algún día ella iba a morir, yo lo haría antes, fue una promesa de verano en la playa hecha por una pareja de adolecentes, pero fue autentica, fue real.

Ocho años después nace su hija, y con ella la esperanza de todos por una reconstrucción. Nunca supe quien fue el padre de esperanza, nadie lo supo, aunque se supuso que fue un soldado de aquel entonces, pero fui recibiendo cartas suyas después del arreglo nacional (global), y fotos suyas y de su hija, nunca respondía a sus cartas pero seguía recibiéndolas, no respondía porque no quería alterar lo que hasta ahora estaba bien o simplemente fue cobardía, tal vez, no lo sé realmente, pero eso ahora no importa, hoy.

Hoy, ultimo día de la raza humana o para ser mas patriotas, ultimo día de la nación, pues solo quedamos cinco mil personas con vida-somos censados en cabinas acondicionadas y/o por internet- y es más que obvio que será el ultimo día de nuestras vidas, de todos modos, el día de hoy ha sido declarado “Florecer nacional”, ¿Por qué?, por la esperanza de un mañana, de que despertemos al siguiente día, muy optimista tal vez, pero ayuda a los más débiles, se supone que después de la puesta del sol ya no quedara nadie, el oxigeno se acabara para todos poco a poco, demora unos cinco minutos morir de asfixia, morir de tristeza solo dos minutos, cuando se acaban las lagrimas, se acaba todo para ti, en cambio cuando mueres de asfixia, tus ojos aun sirven, y aunque solo sea quince  segundos, por esos quince segundos aun existes y en lo que a mí respecta, planeo desayunar con calma y visitar la playa para ver el que será el mas hermoso ocaso que veré en mi vida, y una vez allí, escribir una carta para Milagros.

Arriba una canción de los Built to Spill, una banda que realmente me esta gustando mucho, esta canción parte del disco “Built to Spill – There’s Nothing Wrong With Love (1999)”, una joya donde lo veas, abajo Marion Cotillard con su cigarrillo, la volví a ver en “Public Enemies (Michael Mann – 2010)” y llegue a  la conclusión de que sigo enamorado de ella.

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