Su sombra desaparece al doblar la esquina y ella se siente atrapada en el callejón,una leve brisa de viento pasa por ella como si de una señal se tratase, “Se fue…tu última oportunidad”, piensa, sin embargo no existe lagrima alguna resbalando en su rostro, el frio intenso la saca del aturdimiento y ella aun confundida pero ya no alterada por el aturdimiento, piensa “¿Ahora qué?” guarda unos segundos en silencio como esperando respuesta alguna, y su pregunta hecha a la nada se queda sin respuesta, gira los ojos y suspira en seña de desaprobación, de algún modo ella esperaba una respuesta, decepcionada levanta la mirada hacia el cielo, es de noche y las pocas estrellas que alcanza a ver parecen de algún modo tímidas el día de hoy, se consuela pensando que el resto de estrellas,(ahora ocultas por los edificios( (departamentos)),seguramente, probablemente tienen más intensidad, vuelve su cabeza hacia abajo y mira a su “segunda oportunidad”,  o lo que queda de ella, en su mano se encuentra un anillo dorado muy brillante, de algún modo ilumina el oscuro callejón en el que se encuentra, la decepción la conduce hacia la rabia, durante ese corto cambio de ánimo, cierra su puño con fuerza y lanza el anillo con furia y determinación, a ciegas, sus ojos ahora cerrados dejan por fin escapar una lagrima, esta se desliza por sus pronunciados pómulos y llega su mejilla, cuando abre los ojos, producto de unos gritos, se da cuenta que el anillo entro por una ventana , “de tantos, tuvo que ser allí, mierda”(haciendo referencia a la cantidad de departamentos oscuros), se aleja del callejón y decide salir de aquella residencial, mientras camina con dirección hacia la salida (única salida, es una de esas residenciales alejadas de la ciudad y con complejo de perico, encerrado por rejas), se pone sus audífonos y el reproductor musical se activa y suena Belle and Sebastián, “….Perfecta elección…”,sin embargo el sarcasmo disminuye su rabia, y ahora solo tiene prisa, ve a unos niños pasear en bicicleta y a otros jugar con columpios  a pocos metros de ella, aquella fotografía instantánea y de forma mental hacen que se tranquilice, con aquella rabia que poseía era capaz de fulminar a quien sea solo con la mirada, incluso a aquellos niños, ”No discrimino”

Cuando por fin logra salir de aquel lugar se dispone a esperar un taxi, que fue prometido por el guardia de aquella residencial, como es sabido, ellos guardan un extremo respeto por las normas dadas y las buenas costumbres, además de la obvia propina, que es inevitable),durante la espera no puede evitar pensar en todo el tiempo perdido, aquel hombre significaba una buena oportunidad para abandonar a sus padres, además le profesaba cariño, el tipo de cariño que le tienes a un amigo cercano, pero eso era suficiente para su débil corazón, que le traía tantos problemas, llevándola incluso a ahogarse en frascos de pastillas y alcohol, era ella una mujer débil, su genética le a había previsto ello, su tía-que no la hermana favorita de su madre-se había suicidado años antes, al parecer había heredado aquella débil autoestima o era simplemente su corazón, ella nunca llegaba a un consenso cuando del origen de su depresión se trataba, sin embargo con la llegada de aquel caballero elegante y prometedor, había estado mejor, contenta podría ser una exageración, pero me atreveré, el con conocimiento de sus constante debilidad decidió ayudarle, pero de algún modo se entero de aquellos dos intentos que su prometida había osado cometido, el supuesto tropezón  e inevitable caída hacia el lago es una de ellas, el otro fue más bien un coctel peligroso, sucumbir ante las pastillas y alcohol la dejo postrada en cama mucho tiempo, todo esto fue suficiente para destruir la débil determinación y poco valor de su caballero galante y de este modo alejarlo para siempre.

Sin embargo ella no se permitiría caer en llantos en la calle y menos a la vista de alguien (Guardia), estaba triste, odiaba  su tardía reacción, pero sufría, “….Otra vez sola…”, era la constante que flotaba en la atmosfera en la que se encontraba, respiraba desesperación por no saber a dónde dirigirse, no tenia amigas, al menos no cercanas, sus padres no eran una opción, solo tenía una prima-hija de su “tía no grata”-vivía en otra ciudad, pero siempre encontró un muy cómoda su compañía, sin embargo su lejanía lo impedía (vivía en otra ciudad), el frio se hacía más intenso y habían pasado ya diez minutos, había dejado de lagrimear, y solo respiraba, daba grandes bocanadas de aire, con la esperanza de animarse.

Unos minutos después se encontraba más tranquila, había controlado su lagrimeo (..o lo que ella hubiera preferido llamar “dominado su lagrimeo”), y a lo lejos vislumbro un auto acercarse, era su taxi, saco de su cartera su chullo y se lo puso-estaba muy despeinada por el viento-el taxi había llegado ya, cuando el su reproductor musical cambio de canción, esta vez era una más alegre, miro otra vez hacia el cielo y esta vez se encontró con muchas más estrellas, todas radiantes y descaradas iluminaban su hasta ahora negra noche, “Ya no más”, pensó, y una sonrisa dibujo su rostro. Una vez en el taxi, el conductor le pregunto hacia donde debía dirigirse, ella le respondió, “al aeropuerto”, y en su cabeza solo había una preocupación y era si su prima estaría o no en casa

Arriba la ultima canción en que mencionaba en el relato, pertenece al disco “The Life Pursuit (2006)” de Belle and Sebastian, grupo pop que me encanta, el disco es muy recomendable, abajo una captura de la película “Two Lovers (James Gray)”, Jouaquin Phoenix, en el climax de la película, una película muy intensa, con personajes muy simpáticos.

 

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