Es otro día aquí y aun estoy vivo, salvo estas palabras para decirte que el tiempo que pase huyendo, lo hice queriendo, sin arrepentimientos, sin imposiciones, sin vacilaciones, sin contratiempos, salvo mi conciencia, me retrasaba, la mate y desperté.

Actúas como si tu guerra hubiera acabado, dices. Frunces tu ceño, pones cara de seria, muerdes tus labios, tienes algo que decir, quizás no, quizás si…pero no lo haces.

Me miras con odio y no sé qué decir, hablo desde adentro y no es bueno para ti, esta por amanecer y solo tienes que creer, si no lo haces me arrepentiré, si no lo haces simplemente caeré.

Ella dice muchas cosas hirientes, hace esto y aquello que me entristece, ella piensa “otra vez?”, quema el mundo otra vez y no me quejare, incendiario de nacimiento, paralizaste tu razón y traicionaste a tu  corazón. Ahora el me tiene rencor, te pasas el tiempo buscando finales felices, pero aun así no sabes porque huiste.

Mira a ese tipo que nos mira, nos desprecia, nos recrimina, nos secuestra y maldice, nos odia. Es dios. El también tiene muchas cosas que decir y lo hace, no puedo amarlos ni justificarlos, dice. Presiona el gatillo, despiertas, pero aun sigo dormido. Dices tus últimas palabras, pero esta vez no me abrazas.

Mi cabeza no deja de dar vueltas sin saber qué hacer, tengo todo por perder y nada por ganar, miro a libertad, pienso si me extrañara, sales por la puerta y yo a punto de colapsar, lanzo una mirada, tu aun estas ahí. Tiempos encapsulados, cámara lenta, me miras, te despides y sonríes, eso basta. Caigo.

Arriba una canción de uno de mis grupos favoritos “The Subways”, a mi parecer uno de los pocos grupos brutales en el escenario, así de simple soy.

 

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