Repentinamente concluí, así como lo escuchas, que mi existencia, solo era un obstáculo para el desarrollo de otra existencia, de mayor valor y duración. Y aunque estuve deliberando esta idea un par de horas, no llego a una conclusión más convincente. ¿Si soy un cobarde? tal vez, no me da miedo aceptarlo, me da miedo vivir ignorándolo. Pues aunque muchas personas, ciertamente la gran mayoría, tienen miedo a morir, y lo más curioso es, morir repentinamente (como si no fuese obvio que la muerte es una etapa importante, sino la mas, de una vida) o peor aún, morir de causas naturales, resulta desagradable o incluso, dramático, pues morir de viejos es muy cansado. O por algún accidente, esto sin embargo es más agradable, no por el número de muertos por un accidente, y entiéndase a “morir por accidente” a cualquier tipo de muerte no consentida; Morir asesinado, Morir de alguna enfermada, Morir por un accidente de tráfico, o por resbalarte y caer por las gradas. Es esa la clase de muerte más aceptada, pues es fácil echar la culpa a los demás o a Dios o a algo en particular-incluso los genes y el destino cuentan-Y aunque no se trate de hipocresía colectiva-sarcasmo-se trata de una confabulación imperfecta, pues igual mueren.

Sin embargo es por todas esas razones que comienzo a crear una especie de hipótesis pesimista sobre la vida en pareja y demás. Dándole vueltas al asunto, concluí, al igual que aquella idea inicial, que nada de eso importa. Yo tengo miedo de vivir. Pues en una sociedad con tanta prisa, que es a la cual pertenezco, pues asumo que otras, a lo mucho, tienen más prisa. No hay tiempo para redefinir conceptos vitales, y menos aun, reconsiderarlos, o peor aún, asumirlos.

Vivir, Morir, dilemas innecesarios, pero hay de ti que desperdicies tu vida. Pues ya en el ocaso de nuestras vidas, solo los perdedores encuentran remordimientos en el pasado, todo esto condimentado sarcásticamente con valores morales de cuarta, puede llegar a tener cierto sentido. Mi abuelo vivió su vida como correspondía hacerlo en su tiempo. Y ciertamente no murió con mayores remordimientos para sí mismo, aun siendo yo su nieto mayor, no le conocí como él hubiera querido. El tuvo una vida dura, plagada de necesidades y auténticos tormentos, pero llego a anciano, y patriarca de una familia numerosa. Nunca lo había dicho, pero le estimo mucho, es inevitable sentirme identificado con Mariano. Y de algún modo siento que, fui hijo digno suyo. Y solo por medio de la confesión de nuestros pecados, podemos concebir siquiera la idea, de un perdón. Y esto sinceramente le llamo mala suerte. Mariano fue un héroe de su tiempo, yo un cobarde en el mío. Pero igual compartimos la misma sangre contaminada, es por esto que quiero creer, que la absolución, es solo otro nombre para morir decapitado. Morir olvidado.

Siendo este el último baile de la noche, aún tengo mucho que decir. Pero mis labios se entumecen y mi garganta se seca. Y a modo de inquietante transe, comienzo a sentir que no estoy donde debería. Muy raro, muy desubicado, demasiado perdido. Y esto me pone muy triste. Pero aun consiente, tengo que terminar de gesticular cumplidos. Es un asco. Pero así funciona, la vida, la muerte, todo lleno de pasión y con inevitables finales.

Eso que carece de explicación, es lo que necesito, no se trata de inspiración, no se trata de amor. Se escurre de mis manos, se mezcla en la atmosfera, tomando formas diversas. Al menos hablo con el corazón. O ¿Se tratara de una necesidad netamente imaginaria? o tal vez solo ¿Una jugarreta de mis sentidos? Aun así, no encontrar respuesta parece ser la consigna.

Crecí obediente y ahora, en mi irremediable adultez, creo que no hice mal. Y es ese sentimiento de equivocación ausente, deambulando entre mis memorias, lo que me perturba. Tal vez un discurso optimista, o solo poesía altruista. Pero todo eso es incienso en mis pulmones. Desencadena una serie de tribulaciones en mi cabeza; matemáticas, física, lenguas, música, poesía, literatura, arte, amistades, relaciones, depresión, felicidad, confusión. Mediocre aprendiz de hombre moderno, deberías morir por enfermo.

Perdóname si después de la lluvia de verborrea angelical, no hay un arco iris como postal. Clima desconcertante, porque me despiertas todos los días, esto es un llanto, esto es una reflexión, esto es insulto. Esto es lo que mato al nieto de Mariano. Una vez él descubrió su amor, se intoxique en odio.

El sudor parece nublar mi visión, y la baba discurriéndose de mi boca en mi pecho, hace que pierda la noción del miedo. Pues como una balada de guitarra inconclusa, me pregunto porque se acabo el tiempo, no importa, el arsénico ya está haciendo efecto.

Gesticular Cumplidos

Mas letras insignificantes-supuesta mente-para el benevolente lector de este blog de relatos. Abajo una canción muy significativa. My Bloody Valentine, remaste rizado este año. Abajo esta Lisbeth, mi heroína preferida hasta ahora-increíble lo que consigue Fincher-ya que muestra una actitud muy agradable.

Todos estos años, destronado y sin calma, aun esperando por una promesa. Casi inconsciente, sobre esas asquerosas superficies. Menospreciando los roces ajenos, avizorando supuestos futuros confortables y hogareños. Todos estos años sin respuesta. Una vida breve y malgastada a modo de introducción sobre la teoría de un hombre muerto, un muerto anónimo y solitario. Nunca distinguí el alba del crepúsculo, pues mis constantes suicidios perdían mi noción del tiempo. Durante esos instantes de autentica melancolía, note mi insignificancia a contraste de mi supuesta grandeza. Viví para supurar hemorragias. Un eco en la cordillera, me despertó y mi vieja amiga aun me miraba con tristeza. Descanso en ella y la pena es compartida.

Se hizo viejo con el tiempo, no hubo prorrogas ni contemplaciones, pues se hizo adulto. Un adulto descuidado y desapercibido, un adulto incomprendido. Un antisocial reprimido. Esperando por la señal que profetizaron sus padres. Esperando impaciente sobre su banquillo preferido, o meciéndose a ritmo del silencio característico de los recintos vacios que adornaban sus sueños. Y si su vida fue real o una mentira piadosa, no lo sabe, y desafortunadamente, no lo sabrá nunca. Es por ese tipo de interrogantes que no puede dormir. Largas noches y días tediosos, son como las puertas del infierno, y él un pase libre. Solo le quedan los rostros de extraños de camino a casa, para poder consolarse. Como un síntoma de autentica desesperación, canta desafinado, una dolorosa canción. La acústica es horrible, y sus amigos imaginarios no tienen piedad.

Inconfundible ángel de la guardia, traidora en las escenas desesperadas, y fiel espectadora durante los colapsos infinitos del cobarde promedio. Me prometiste perdón y un futuro mejor, sin embargo lo único que haces es acompañarme en mi funeral. Toda una dama vestida de negro, y con buenos modales. Es tu picara sonrisa embellecida por un labial de un autentico rojo sangriento, lo que hace que me pierda en tu figura. Trigueña como mis hermanas, hermosa como mi madre. Una sádica aterciopelada con aires de mujer bondadosa. Escupes palabras, como verdades existen en la rutina diaria. Sopórtame una vez más, y pregunta si fui un buen hombre.

Anciano amargado, tus interrogantes me inquietan, durante o fuera de la ruleta, o cuando vagabundeo con actitud indiferente para con mi cruel destino. Viejo amistoso, preguntas por mi poca fortuna, o por mi ausente familia, o por mi cansado rostro, o por mi débil mirada y postura encorvada. Solo haces que me ahogue en más mentiras, que vomite expresiones reprimidas, pues mi suplicio nunca fue suficiente. Anciano, creo que estoy triste. Y no tratare más.

“Significaba mucho por aquel entonces, tal vez una segunda oportunidad, o la reescritura del guion de mi mediocre existencia”, se lamenta por última vez, su vergonzoso discurso, la bella mujer en el estudio. “Es el maquillaje” me dice, miente inconscientemente, como si buscase una forma de justificar su incomprendido oficio. No hay maquilladora cerca, pues prefiere hacerlo sola, y ella es muy cuidadosa con los preparativos previos: Un maquillaje delicado y solapado, un vestido conforme al guion, si es que existe uno, pues una vez iniciado el rodaje, no hay vuelta atrás. “Se llamaba Esperanza, tenía mis ojos, era muy hermosa, demasiado tal vez”. Escapa antes que broten las primeras lagrimas, delicada morena, mediana y enorme al mismo tiempo, salvaje y con clase, madre descarriada, hija sobornada, mujer desesperada. Inicia el rodaje y el mundo parece detenerse por unos instantes de ferviente instinto carnal. Su desnudes enternece mi entrepierna, despierta mi inexperiencia, y conmueve mis sentidos. Remplazas mi alma con esa mirada, no es dolor, no es desesperación, es un brillo. Nace durante el intercambio de pasiones, durante los interminables roces, entre carne y alma me desprendí. Sexo y amor, Tú y yo. Una pareja a modo de parodia del incomprendido tormento que sufren los inocentes e ingenuos. Solo ansió compartir memorias contigo, fuera de nuestros disfraces y con una pequeña Esperanza sonriente ante la cámara. Crudo y cursi, despierto y la realidad nunca ausente, me escupe en la cara. Y solo por perderme en tu mirada, descuide nuestra agonizante esperanza. Se esfumo cuando el cuadro se deformo por esa inexpresividad en tu rostro, luego de perder la virginidad, luego de morir incandescente. Te rebelas ángel mío.

A destiempo y atemporal, viajas y me interpelas, me torturas pero no me asesinas, me intimidas, pero aun así me animas. Son tus silencios los que me atormentan.

Anotando todas nuestras contradicciones, destripo mis sentidos y caigo abatido. Sin rendirte, son tus coquetas muecas las que me capturan en ese perturbado imaginario que compartimos. Quiero escapar, es verdad. Sin embargo admiro tu coraje, sadismo artístico le llamas. Derecha e Izquierda, no hay nadie, pero por alguna razón se siente bien. Una fe extinguida y Gabriel que odia las repeticiones.

Bailando el blues del diablo, te fundiste con mis bajas pasiones. Flotamos sobre las experiencias pasadas. Se encuentra el cadáver de Esperanza, y su madre se enamora otra vez. Eres cruel. Sin embargo el hombre de postura erguida y mirada alta, condimenta por fuera lo que por dentro carece ya de sentido. Pues su corteza esa podrida y sus heredados no están faltos de pecado. Se agudiza el dolor justo antes de perder la conciencia, la visión es borrosa y el arrepentimiento es inminente. El oxigeno se extingue en sus pulmones cuando recuerda el rostro decepcionado de su padre. Y muere como su triste condición le exige, se interrumpe su discurso, y la sala de espera se atiborra de buitres y presencias sarcásticas.

Aun así, Dios no significa perdón, pues su sonrisa es un rifle y el pecado nunca se llego a olvidar. Tiene un rostro perfecto, rasgos duros y unas manos limpias, es consciente de sus actos, y es también un niño pirómano de corazón. Es tan viejo como la historia, amargo como los ancianos perdidos en la ruleta, es un perdón a destiempo, es una musa embarazada, es tu padre y mío también. Me visito una vez, y fue esa única vez por lo que le odie lo suficiente como para negar su existencia. Es caprichoso y bondadoso cuando le conviene. Es la razón por la cual nuestras heridas no cicatrizan. Es el sadismo en tu sangre. Son los rostros a nuestro alrededor. Son dioses acomplejados por su propia forma de ser, repletos de clichés y horribles hábitos, se justifican con sus perfectos discursos costumbristas. Sin embargo los días pasaran y El prevalecerá, Dios y el hambre, confabulados, y nosotros aun  de la mano.

Había dormido mucho tiempo en la sala de espera, y dentro de mí ya no había nada. Vacio y asustado, rebelaste de una forma nada sutil tu llamativa presencia, eras por entonces una joven descarriada, y yo tu contemporáneo acorralado. El odio fue instantáneo, casi mecánico, pero todas esas desventuras solo incrementaron una imponente constante en todos nuestros destinos. Vivir entrelazados y morir separados. Odiarnos solo para amarnos después, no denotaba mucha virtud en ninguna de nuestras personalidades. Pero la necesidad se hizo obvia y las desavenencias siguientes sellaron nuestro odio. El flashback avanzaba sin perdón, cuando el aburrimiento se hizo costumbre. Afloraron entonces nuestras bajas pasiones. Nació el sadismo en tu corazón, y el horror se compenetro en mi constitución. Murió así el romance moderno y prevaleció el amor-odio durante los tormentos previos al vomito de Dios y el destierro de un Gabriel inconforme y sangrientamente politizado en las costumbres humanas. Su padre lo aborrece y el muerde la mano que le da de comer. No sé cómo me hizo sentir su travesura, pero el espinazo escalofriante que sentí después, cuando desapareció mi amante verdugo, fue el autentica desesperación.

De las distintas habitaciones que conformaban el decorado de “Dracula, el incomprendido”, no olvidare la catedral de sillar al final del acto diesi nueve, justo después de morir la princesa. Representaba para mí una entidad de magnifica belleza, imponiendo un aire virreinal a todos los humanos que desfilaban por su delicada arquitectura. Era prácticamente un actor más. Escapa de la catedral, la hermosa novia vestida de blanco, y con un rostro de notable preocupación, estremece al espectador. Esperando a alguien en particular, les entretiene con un discurso esperanzador, pues su prometido está en camino. Es cuando deja que su encanto brinque por la escenografía, da saltos de alegría, una linda figura. Y es un sublime destello lo que deja ciegos a los jueces y jurados en el estrado. Son esos bailes eróticos los que desprestigian a mi encantadora musa.

Se suponía que una estaca debía cruzar mi pecho,  y el regocijo debería reinar en los rostros de todos esos petulantes espectadores. Pero Ángel mío, tenias que despedirte con un acto de valentía infinita, y otorgarme así, un final perfecto. Pues mi orgullo fue inmenso cuando el puñal iniciaba el acto definitivo, en mi vientre, y en mi alma. Despanzurrado y agonizando, éramos un piropo renovador de energías. Unos espíritus perfectamente compenetrados. Nos pertenecíamos los dos, y el contraste era alentador. Celebrábamos nuestro amor. Y las rizas de los hipócritas se trastorno, eran gritos desternillantes, diferentes todos. Acostumbrados a lidiar con la verborrea ajena, saludábamos el gesto. Pero la felicidad duro solo un instante, y toda la eternidad al mismo tiempo. Pues con un beso, simulando a Judas, apuñalaste tu corazón.

El decorado era ahora un charco de sangre, la acústica unos ecos indistinguibles, y el espectador eran nuestras familias horrorizadas. Y es cuando Esperanza nos señalo,  cuando descubrí en ti, un corazón roto. Tus lágrimas me desestabilizaron. Desubicado, conocí el miedo en tu rostro, en tus gestos, en tu desesperación. Dibujas una sonrisa en tu rostro, y con un “No importa”, nos descubrió ante el cruel Ángel exterminador. Pues el precio de la libertad nunca fue la eternidad. Y los aplausos terminaron la benevolente pieza teatral.

Mi última mirada se desvaneció clavada en tus ojos, y mientras mis cansados suspiros extinguían mis pocas energías, tu cálido rostro me devolvió la paz que toda mi vida anhele. Lo irónico de nuestras existencias fue el inevitable final. Pues la necesidad mutua fue nuestro pecado. Y el odio sazono nuestros corazones. Se descubría un espejo de tocador y vislumbre agrias lágrimas recorrer por mis mejillas, unos pómulos resaltados en acto de dolor, unos dientes furiosos frotando entre sí. Un humano agonizante, sediento, pero de un modo contemplativo, en medio de un teatro vacio.

Por fin pude dormir en tu regazo, como juramos en un principio, durante una promesa de adolescentes. Fue largo el recorrido hasta el día de hoy, como una doble personalidad acompañando los distintos personajes que interprete. Lo último fue un sueño, en mi cabeza, y tu hermoso rostro de cabecera.

Sádica Aterciopelada

La verdad, no me importa desentonar el tema del relato con esta canción. Muy guitarrera y todo, me gusto, de lo mejor de este 2012.Pues me pone nostálgico y mueve mis pies.De entre toda esta ola indie, que si bien me gustan varios discos-Incluso tengo un recopilatorio en facebook-este tema resalta.mucho.Aun siendo un cover de la canción del mismo titulo de “Adam and Eve”, y definitivamente prefiero esta versión. Abajo esta Alex Turner, un músico contemporáneo que me divierte mucho. Y ese peinado suyo, es simplemente espectacular, le tengo ganas, al peinado.

Realmente estoy considerando el amarte un intenso dolor de muelas, además de una fuente inagotable de pensamientos inútiles y sin ninguna proyección, el comenzar a amarte, para mí,  desencadena una serie de desencuentros en mis ideas que no hacen nada más que atormentar mi cabeza. Tampoco soy capaz de lograr concluir una respuesta satisfactoria para esta circunstancia, el amor como se entiende ahora ya no es tan romántico como antes, y aunque suene a cliché pasado de vueltas, tengo que confrontar esa opción también, la de un romance aburrido e insatisfactorio para ambas partes, puedo parecer un derrotista por declarar todas estas ideas como futuros desenlaces aun cuando no tengo la certeza absoluta d que tendremos un romance, amorío, costumbrismo, o cualquier modo de sobrevivir juntos, claro está si antes no nos matamos el uno al otro. Sin embargo todos esos potenciales desenlaces parecen desvanecerse casi del todo cuando inevitablemente caigo cautivado por tu presencia, se supone que es puro y transparente, el amor y mi amor por ti, pero no lo es, pues cuando se supone que debo estar notoriamente embobado por ti, no lo estoy, y esto ya no me parece desalentador, ya no como antes, ahora es diferente, pues ya concluí que te amo, ¿Que hare al respecto? , No lo sé, ¿Qué harás tu al respecto? Ni idea, pero de algo si estoy seguro, y es que esto supone mucho peligro para nuestras monótonas vidas, plagadas de rutinas y supuestos malos hábitos, tú y tus vicios no me hacen bien, y yo, mi depresión, y mis tendencias antisociales te ponen muy nerviosa, una pareja nada saludable y para nada recomendable.

Sucedió de repente, sin previo aviso, como dicta las costumbres ancestrales-sarcasmo- respecto al “De cómo enamorarse y sobrevivir de forma exitosa”-mas sarcasmo- durante la celebración del día del trabajo, en medio de un pequeño compartir de oficinistas aburridos estabas tú, estrenando nuevo vestido – lo sé, porque presumías al respecto con tus pares femeninas-color rosa, un vestido un tanto infantil, que sin embargo hizo que brillaras como nunca antes, no sé si fue el hecho de verte en ese vestido razón única para mi inesperado cambio de ánimo, pues me puse repentinamente nostálgico, cómodamente nostálgico, recordando algunos momentos felices de mi infancia, como aquellos paseos por las distintas colinas que componían la maravillosa visión de campiña en la que me crie rodeado de mujeres que desfilaban todas como angelicales princesas en sus grandes planicies, iluminadas aun por su conservada inocencia en medio de gloriosos vestidos, mis bellos gorriones trigueños nunca significaron mas para mí. Si se trato de un momento de auto compasión asumido, ya está superado y perdonado, por falso o ingenuo que parezca. Sabes que soy incapaz de alejarme de tu rostro alegre y expresivo, pues me proporcionas felicidad entre gestos faciales bien definidos y ese aire hogareño que es lo único que me recuerda la cálida sensación de hogar. Son bien apreciados tus pecas en esas mejillas de tez trigueña, se trataba de un concepto de belleza que iba mas allá del ya desfasado cliché llamado modernidad, pues lo bonito lo es sin ser considerado sexy, y aun si se distorsionara dicho concepto, yo no me regia a cañones publicitarios o proporcionados de antemano por una sociedad por demás separatista, y si todos fallan, no me importaría menos.

Esto no va por lo reflexivo, tiendo mas a la subjetividad, inevitable pero agradable, pues el amor nunca lo fue, objetivo quiero decir. Pues así como los defectos no se pueden  disfrazar, las virtudes no se pueden publicitar, todos somos esclavos de nuestros hábitos, por ende yo ya te había condenado, y es porque te amo, el hecho de que tiendo a odiarte con facilidad, y solo por tus conductas que me son muy desagradables, mas aun cuando ya  supere esa etapa de timidez – así lo llaman mis hermanas- durante estas semanas, pues aun cuando hace exactamente esas semanas cuando apenas intercambiamos saludos de corte protocolar en la oficina, pues te he observado cuando sales de la oficina y cuando entras en ella, te sigo en Facebook y nunca me olvido de los “Me gusta” a todas esas pastillitas supuestamente confortantes que dejas entre tus publicaciones, nunca ignoro tus discursos bienintencionados para las distintas obras benéficas en las que estas involucrada, discursos a medio culminar, pues de entre toda esa verborrea innecesaria que conforman el común denominador de tus solemnes discursos que sueltas por la oficina, para de algún modo hacernos sentir culpables o como en aquella intervención de hace cinco semanas en mi departamento lo mencionaron “Ayudarme…”…esa fue la palabra que culmino para mi  aquella reunión o fallida confabulación como claramente lo fue, así como distorsionas todos tus discursos para salvar animales o alimentar a los pobres, o cuidar de algunos niños sin hogares, o el medio ambiente, entre tantos otros. Lo que inicialmente puede parecer pura obsesión física, no lo es cuando ni siquiera te he imaginado desnuda, considero esto como una fuerte señal de enamoramiento, en cambio te imagino rodeada de niños pequeños, todos igual de bellos o al menos lo suficiente para que hagan juego con tu obvia belleza, y confieso no estar seguro si tu belleza es considerada como tal por los demás, pero a mí me bastas con cabello lacio o ondulado, con buen humor o con uno perdido de los nervios, pues tus problemas comenzaron a ser los míos cuando comenzaste a comportarte como un siamesa conmigo, no estaba enamorado antes y solo tu pudiste hacer que lo esté. Son tus suaves labios y tus enternecedores ojos, todas metáforas seductoras y son carnales las fantasías ausentes en mis sueños y solo cuando estas tu conmigo pareces estar cómodamente entumecida, y yo ya no siento tanta melancolía en todos esos espacios vacios ya consumidos por vidas malgastadas y oportunidades desperdiciadas, pues mis vicios comenzaron a notarse en tu rostro como tus preocupaciones en mi cabeza.

Obseso o no, lo importante es hablar de ello y no callar, eso fue lo único valioso que aprendí de aquella intervención de mierda, porque cuando comienzas a suplantar personalidades inconexas a tu forma de ser, tiendes a llevar tus propias convicciones a destinos inciertos, pues como te sucedió a ti, también me paso a mí, todos tenemos algún registro depresivo en nuestro haber, tu lo superaste con full golosinas sabor a auto superación, yo en cambio lo supere con aislamiento, pude parecer contradictorio, pero no lo es, pues al cabo de cierto tiempo llegas a la conclusión de que nada es tan importante como seguir viviendo, sobre todo si eres un cobarde, y cuando aceptas tus defectos, puedes comenzar a criticar los defectos de los demás, suena al comentario de un hipócrita, y suena así porque lo es, pero eso no importa si aun prevaleces sobre tu propia condición, la de no llegar a consumir la mierda de otros, esa filosofía barata previamente manufacturada por terceros a los que no les importas lo mas mínimo, y por ende están todos esos daños colaterales, acondicionados como productos alternos de un mercado al que tampoco le importas, es eso que tanto daña, pero que tanto gusta, masoquismo visceral, sucede en las oficinas de los rascacielos hasta los ya no tan despreciados mercados terciarios, ya saben, todos necesitan una palmadita en la espalda. Ser positivos está bien, como toda droga funciona correctamente solo cuando el consumo es frecuente y en cuanto mas adictivo se sea mejor será el resultado, siempre respaldado por una receta médica obviamente-sarcasmo-en cambio lo tuyo fue puramente automedicación, pues no se de que otra manera explicar tu presencia en aquella intervención, sobre todo cuando apenas nos conocíamos, de todos esos rostros, reconocí los de mis hermanas, los de dos amigos, y el tuyo, fue ahí que reconocí a alguien tan jodido como yo, fue ahí cuando comencé a enamorarme, a eso se le llama caída libre inversa, flotar o simplemente dormir despierto, todo al revés, pues yo estoy jodido y tu también  lo estabas, solo que no querías aceptarlo, tu obsesión por ayudar desconocidos, o llegar al extremo de pretender adoptar a un niño solo porque te sientes sola, eso puede considerarse fácilmente un llamado de auxilio, quieras aceptarlo o no, sin embargo, fue también ahí cuando comencé a odiarte. No es difícil confundir el amor con el odio, pero aun sabiendo reconocer cualquiera de  esos dos extremos, pues crecimos rodeados por ellos durante toda nuestra vida, no siempre es conveniente aceptar el amor sin más y hacer a un lado la idea del odio como una necesidad natural del ser humano, nadie te dice que te ama tanto como te odia, pero puedes sospecharlo, pues cuando los romances llegan a su final, los sentimientos ocultos siempre salen a flote, y el odio es reconocido por todas esas parejas decepcionadas y defraudadas. Yo no lo oculte y no me arrepiento de haberlo hecho, pues justamente después de declarar mi odio hacia los presentes confabuladores en aquel cuarto deprimente, según tus propias palabras, comenzaste a quererme, si eras una masoquista empedernida no lo sabía entonces, pero la conexión fue inevitable, y así como no existen las metas bien trazadas, también existen la resonancia magnética en dos personas así como el mero rechazo físico, o rechazo mecánico, sucedió sin más y pasado todo este tiempo, solo podemos ser unos espectadores más. Rechazamos el papel protagonista y solo nos queda conformarnos con nuestro romance con tendencias suicidas, pero cautivador de todas las formas existentes.

De porque tengo tres hermanas de las cuales nadie había escuchado hablar, es simplemente la confirmación de mi deseo de privacidad, pues aunque pude comprender los rostros de sorpresa en todos los presentes en la oficina al día siguiente de la intervención, por la novedad, no puedo comprender la indignación, pues no encuentro razón justificable al de porque ofenderse por alguien que ni siquiera demostró cercanía, solo superficialmente con un par, pero ya hasta eso está mal visto, pues nunca oculte que siguieran vivas, solo dije que no estaban ya conmigo, que sin embargo puede prestarse a distintas interpretaciones, pero nunca la correcta. Lo decepcionante es que al parecer demostrar cierta cercanía pero sin crear lazos importantes es suficiente para los demás, bueno en parte es culpa mía, por ingenuo que parezca, nunca pensé que podrían ubicar toda esa información por internet, no te podrías imaginar mi sorpresa ese día, estaba yo ahí tendido sobre mi colchón en el suelo, un colchón que previamente había sido acompañado por una cama y por mas decorados, acompañado también de un televisor gigante, además de una pila de películas y libros, sin muebles, sin cocina, sin comida, sin nada, no había regresado al trabajo dos semanas, y si se pensó que había muerto fue, increíblemente, porque no entraba al facebook, ¿Genial no?, y no es que haya estado deprimido-tal vez- o algo por el estilo, no había drogas ni cerveza ni nada alcohólico, tampoco estaba desnutrido o ojeroso, tal vez un poco, pero nada más. Los ojos que me preocupaban en ese espacio de intervención fueron los tuyos, unos ojos obsesos, unos ojos heroicos en cierto modo, un modo retorcidamente gracioso, y solo cuando mis hermanas terminaron con sus reproches fue cuando tú comenzaste a hablar, fue durante ese mediocre discurso cuando te imagine como nuestra madre justiciera, icono publicitario del poder judicial, además de patria, cegada y armada, con millones de intenciones, pero sin ninguna resolución, no me sentí identificado contigo, te odie, como ya odiaba a mis hermanas, como ya ignoraba a mis amigos, claramente aburridos, pero también comencé a quererte, fuiste una especie de detonante, un detonante bastante inconstante, pero que estoy seguro esta por estallar.

Porque me enamoraría de una maniática de los productos de autoayuda y por demás fanática optimista, no lo sé, aparte de ese aire nostálgico y delicado que representa tu gentil belleza, particular belleza por cierto, no tengo nada más en común, solo ese cálido sentimiento de hogar que siento cuando estoy contigo, ahora que pasamos más tiempo del necesario, no puedo evitar analizar nuestra relación, que se supone solo es de amistad, de cómo dos desconocidos pasan a ser amigos, no lo sé, solo por esa preocupación innecesaria tuya y mi mal medida curiosidad e interés pueden conllevar a esta “obligada pero cómoda  amistad”, solo una semana fue necesaria para que me cuentes tu tormentoso pasado, una infancia feliz, una adolescencia intranquila y todo se arruina con una mala experiencia amorosa, solo se necesita de un cabron para arruinarte la vida, un aborto y un asunto de drogas estimulan tu tortuoso relato, y con el fluir de las tardes, acompañados el uno del otro por ciertas necesidades que aparentemente nunca sabremos explicar, todo ese tiempo compartido solo podía conllevar a desarrollar sentimientos demasiado confundidos pero entrelazados, gratamente compartidos. Que tu creas que me necesitas y el que yo crea que te amo, no quiere decir que yo te necesite o que tú me ames, eso es lo difícil en cuanto a nosotros, pues parece que acabare odiándote por todo lo que comienzas a representar para mi, o tu acabaras decepcionándote de ti misma y de lo ingenua y estúpida que puedes ser, al confundir necesidad con conformidad, pues tu conformismo traerá consecuencias inevitables, y lo único que deseo es poder estar aun contigo cuando eso suceda, siendo yo una consecuencia atormentada. Si compartiremos un mismo final no lo sé, pero de que quiero hacerlo, si y es por eso que comienzo a odiarme.

Previamente acondicionados se supone que nunca seriamos adecuados el uno para el otro, si no fuese porque me siento cómodo contigo a mi lado, y aun siendo todas las condiciones reciprocas entre nosotros, pues yo te amo y tú me necesitas, según declaraste textualmente, si no fuese porque te amo, solo por eso, y no sentiría la imperiosa necesidad de tu compañía, no con todas tus lecciones aprendidas, o tus frases prefabricadas, o tus buenos hábitos o, todos tus defectos en demasía, pues mi amor hacia ti no es incondicional, es un amor colindante al odio, intercambiamos papeles continuamente y no sentimos la necesidad de disculparnos por ello, tu sin embargo no te sientes bipolar, lo eres si, en un modo tragicómico decepcionante,  pero es cuando me siento con cierto aire melancólico, como todas las tardes después del trabajo, cuando tu sonrisa incondicional hacen de salvavidas para mi, eres terca e impertinente, yo soy poco tolerante y perturbadoramente oportuno, lo cual quiere decir que nos complementamos a medias, y como todas las cosas a medias se quedan allí, a medias, se supone que iremos a medias, no fue necesario insistir realmente pues mandaste a la mierda toda teoría sobre amor-odio que te haya confesado, y tu convicción solo hace que me preocupe ,por ti, por mi. Pues comienzo a sentir confusión en demasía cuando no estás, como si todo se hubiese tratado de una verborrea superficial auto masturbadora para satisfacer solo necesidades mías, ya me gustaría una hipótesis así, pero no lo es, pues este discurso esta por demás saturado, pues ser un oficinista mas, sin alma y sin haber consolidado alguna necesidad supuestamente necesaria, hace que me sienta desubicado, aun siendo consciente de lo innecesaria que son estas necesidades, vale decir; Matrimonio, Posición social, Posición laboral abierta a toda clase de aprobaciones de terceros, esa clase de necesidades que aun sintiéndolas ajenas, no puedes evitar sentir que pierdes lugar y eso es una tortura tanto para un adolescente como para un adulto.

Y yo ya me canse de las viñetas de contenido insuficientes e insatisfactorios, me canse de las canciones melancólicas al salir de la oficina, me canse de los rostros conocidos pero para nada familiares, me canse los reproches de familiares y de las confrontaciones de contenido vacio con los conocidos de turno, me canse de todas esas “experiencias de vida” que hacen de todo esto sea visto como un rabieta de algún inconforme-y mediocre-mas en el corporativo actual, pero sucede que gradualmente esa sensación de incomodidad permanente se fue aliviando cuando comenzaste a frecuentar mis espacios vacios, no se trataba del arco iris al final de una lluvia torrencial, o de la luz al final de un túnel, se trataba de una sonrisa incondicional, eso era suficiente y puede que aun lo sea, si no termino odiándote por representar todo lo que odio, y sobrevivir a todo esos tormentos con pura convicción, ciega convicción y mal enfocada, pero gratificante…quiero decir, ¿Puede haber algo más noble? Esa eres tú, una amalgama de defectos corrosivos y mortales, pero que soy yo si no una vida deliberadamente aislada y de voluntad condenada, una muerte lenta y dolorosa, pero aceptada y asumida, pues es porque el final de todos los caminos para todos los descarriados solo llevan a finales tristes y fáciles de olvidar, pues así de descarriados estamos. No sé si hacemos buena pareja, ni sé si podremos sobrevivir juntos, o si significaremos la correspondiente corrección, y por ende salvación de nuestras respectivas almas, almas bruscamente entrelazadas por el juego macabro de algún dios inconforme, satisfecho y sosegado por nuestras bajas pasiones, todo esto en una habitación cerrada.

Los discursos costumbristas nunca fueron recibidos gratamente por cualquier clase de público, desde el ignorante hasta el refinado, todo esto regido a estándares por demás subjetivos-obviamente-pero de eso se trato todo este tiempo, con mala gana y mala fama de por medio, nunca supieron ganarse un lugar entre los distintos discursos que ya abundan en las conciencias, y en las cabezas de los demás, algunos sin valor alguno, otros sin embargo con valores agregados, todos sin método pero con supuesta resolución, el mío sin embargo es pura catarsis involuntaria en una habitación oscura y sin ventilación, sobra decir lo que se puede obrar en medio de cuatro paredes y con una musa desgastada pero aun animada sobre tus hombros, con sus susurros alimentando tu imaginación, ella significa para mí lo que el veneno para la sangre, pero si se trata de un suicidio, será el más memorable y teatral posible que pueda montar algún grupo de improvisadores entusiastas, esa clase de final incomprendido pero satisfactorio que impacta en el espectador pero desconcierta a los críticos, ella es el guion y yo el actor. Pues solo cuando los sentimientos se fundan en verdadero odio se podrá forjar un autentico  amor.

Te amo

Arriba un relato que mas parece una verborrea incontrolada, ademas una cancion que realmente me ha gustado un monton, indie dicen, no importa, abajo una amiga, una enamorada, una amalgama…un algo.

No recuerdo cuando ni como inicio toda esta fiebre

Pero aun a medio camino hacia la muerte, y toda la eternidad que representa, siento un ligero calambre recorrer toda mi espalda, es una constante que mi cuerpo nunca termina de estremecerse.

De forma gradual y armonizada

Las princesas dejan caer sus faldas

Sus ojos sucios no despistaban su pasado contaminado

Decapitaban ingenuos

Todas ellas inspiraciones carnales.

Provocándome un cosquilleo de lo más agradable, gesticula una sonrisa y se desvanece en el aire toda sensación de placer por prematura e insuficiente que haya sido. Tratan de reconciliarse por sus propios medios, no logran nada, se debaten su amorío, y la indeseable conclusión no satisface al exigente espectador.

Dale un poco de amor

No rompas su corazón

Se presento en silencio mientras todos dormían y con mucha paciencia le rozo sus cálidas mejillas con sus ingratos labios. Compartían todos muy cómodos la cena en familia, compartían una atmosfera hogareña, nadie se disculpo por las molestias y nadie volvió a preguntar.

No puedo decir que es lo malo en mí y no puedo descifrarlo, necesito una convicción mas autentica, necesito espacios bienintencionados, necesito salir de aquí, necesito flotar. Inútiles suplicas y el condenado se carboniza mientras miles de voltios recorren su cuerpo, desde su cabeza, hecha un calabaza escalofriante, hasta los dedos de los pies, “Son cosquillas”, dice, “Solo eso”, dice, Todo lo que necesitas soy yo.

Joven de tierna sonrisa

Son tus tortuosas carisias

Son tus labios perfumados…definitivos y desesperados.

Pues es porque amo en silencio sin conservar la cordura, un hombre lleno y vacio a destiempo incondicional y heredero de padres criados por entidades hechas de furia. Se alimentan los hermanos de arsénico en polvo, regalo de los corruptos hijos del estado, beben los hermanos, beben azufre, mañana, tarde y noche…solo descansan el día de la madre, y sus enemigos son los míos.

Sin perdón ni compasión

Culpan y maldicen por sus desdichas

Por sus vidas malgastadas

Por sus pulmones intoxicados y todos sus suplicios acondicionados.

Y La noche nunca fue tan fría, cansado de vagabundear por todos esos vecindarios desconocidos termino por rendirse y emprender el camino de regreso a casa, el tenia un hogar cuando nació y aun muerto, espera tenerlo aun. Todo ese dolor color rosa le dejo agotado, proclamo su muerte en público durante las celebraciones del día del padre, “Me odio por ser como tu…. ”, Así fue cuando huyo para nunca volver, es patético verle caminar con la cabeza agachada y con ese rostro de inútil derrotado, pues le amo y lo hare aun después de muerto, no soy indigna de amar, pues él me devolvió la mirada innumerables veces y a mí me basta con aquel nómada sentimental. Solo él y ese vacío desaparecerá… ¿Verdad?

No lo sé, nunca lo supe.

Pero mis buenos deseos son bienintencionados y para nada egoístas, te lo juro sobre mi futura tumba, sabes que mi epitafio es el tuyo, aun cuando se me acaben todas las ideas, este amor no correspondido terminara reclamando justicia, amas a un hombre muerto, un poeta fracasado que nunca pudo imitar correctamente a un bohemio y nunca pudo ser celebre en vida, le odio, pero te amo. Todas esas lecciones supuestamente aprendidas en medio de todo ese veneno intravenoso marchito tu encanto y carisma, no eres la misma de ayer y no serás mi amor platónico mañana, pero hoy te amo con locura, sabes que los triángulos amorosos terminan aburriendo al lector y aun así te dejas conmover por los desvaríos de ese mediocre autor. Te perdonaría por todo este dolor que provocas en mí, pero no puedo, pues aun no termino con la caza de las hadas de invierno en tu dedicada cordillera andina. Se me acaban los adjetivos, pero aun susurro tu nombre, no olvides.

Tres individuos contemporáneos se aman y se odian.

Sacrifican sus edades y resuelven sus paradojas

Se desvisten de sus disfraces

Sacuden sus insatisfactorias condiciones humanas….Son todas princesas

El Amor y sus consecuencias….es demasiado.

1

Al final no supe muy bien que sucedió, si se trato de una broma de mi subconsciente o si se trato de algo tan autentico que rayaba lo inverosímil, pues era una bizarrada ejemplar en todo su esplendor, pensé mucho al respecto durante los siguientes días, no llegaba a una conclusión que me convenciese por completo, pues no sol jugaba con mis estados de ánimo y conducta, lo hacía e forma sutil de modo que ignoraba el crecimiento gradual que se daba lugar en mi, comencé a perder el sentido de lo real durante aquel viaje onírico teñido por continuas tardes depresivas en medio de lagrimas de dolor, tardes claustrofóbicas, tardes  apresadas por palabras entintadas en odio infinito. Encapsulado remordimientos por medio de imágenes en movimiento, me torturaba la conciencia, era un cuadro sucio y enfermizo, así las heridas a medio cicatrizar se abrieron por los recuerdos nostálgicos de aquellas vidas malgastadas, vidas que nunca llegaron a sanar, ni con el tiempo ni con los lamentos, se presume su inocencia, de todos modos murió.

2

Perdió su fe durante semana santa, su hija había muerto y su esperanza con ella, con los ánimos quebrados del nihilista insensato, sé atormento por buen tiempo y reacciono con su juicio tocando su puerta, y con las resolución de un hombre ignorando su vida, el eterno convicto desnudo su verdadera naturaleza a sus hermanos, el apocalipsis moral sucedió tan rápido que apenas se pudo reaccionar, aquel monstruo amalgama de odios se erigía sobre todas las ciudades y desataba el caos en sus cuadriculadas vidas, un apocalipsis moral sacudía a todos los que se pretendían ajenos a su dolor, el desprecio y repudio masivo hacia aquella constitución rencorosa degenero a todos los testigos de aquella decadente generación, y solo cuando el sol se perdió entre la marea aquel humilde proclamo su independencia con la convicción definitiva de un decapitado infeliz.

3

A ritmo acelerado la proyeccionista siguió mostrando imágenes tortuosas en aquel cine casero al final del pabellón que llegaba a la habitación mas indeseable del sanatorio, en medio de cuatro paredes forradas en maloliente costumbres perturbadoras se descarrilaba un circo de incendiarios, hombres ajenos a su propia condición humana pero reivindicados por el extravió masivo de las memorias de su nuevo Dios. Las imágenes aparecieron sin previo aviso, confortados en sus propias posibilidades se dejaron consumir de forma gradual por aquel hombre de mediana edad dormido sobre un  escritorio vacio en la pantalla grande, todos están repentinamente llenos de curiosidad, confundidos pero es la curiosidad los que los motiva en seguir a aquel hombre, despierta con una pesadez muy notoria y posiblemente una actuación exagerada, no se escucha sus bostezos o quejas que despide aquel cuarentón a blanco y negro, todo ese numerito despierta en los espectadores sensaciones diversas, la mayoría solo atina a reírse a carcajadas mientras que otros se sienten estafados, pues no entienden que es lo que sucede y ellos necesitan entender lo que sucede a su alrededor, de lo contrario tienden a irritarse, pues son personas en todo el sentido de la palabra, animales que se adaptan a las circunstancias y sobresalen a cualquier precio, no son un montón de risas supuestamente aliviadoras para tanta ignorancia aceptada, aun así no entiende lo que sucede, porque ese hombre los mira fijamente igual de confundido que ellos, no existe novedad en la proyección, pero si una sensación de identificación, para cuando tratan de ignorarlo, el hombre de calvicie pronunciada comienza a perder la paciencia, no hay respuestas y menos aún hay alguien que pueda proporcionárselas, colérico y exaltado, el publico siente la presión de aquel sumidero de expectativas, sienten todas esas interrogantes en su cabeza, sienten también la desesperación que supuestamente es graciosa, algunos comienzan a levantarse de sus asientos cuando ese hombre empieza a desnudarse, algunas mujeres se levantan reclaman con voces pronunciadas, mientras un grupo de adolescentes comienzan a vomitar en el suelo, sus ojos están demasiado rojos y el asco se contagia en el ambiente, una ves desnudo aquel hombre comienza a pronunciar unas palabras, palabras que al parecer todos entendieron, pues unos comenzaron a insultarlo mientras otros buscaban la salida en aquella sala oscura, la mitad de los adolecentes estaban ya rendidos en su propio vomito, varias mujeres estaban en un mar de lagrimas y otros hombres maldecían todo lo que lo que supuestamente no debía de importarles, angustia y miedo es lo que se transmitían todos cuando se miraban unos a otros, y solo cuando aquel hombre cerró los ojos se pudieron callar todos, pues se quedaron sin voces y todo estaba totalmente oscuro, de aquella habitación de pánico nadie encontró salida alguna y todo por culpa de la coqueta proyeccionista.

4

Nadie se rendía en la sala de espera, mis hermanos huían y mis padres se amaban con pasión enfermiza, mis hijos contemplaban mi silencio con frustración en los ojos y mis pómulos se pronunciaban mientras mi sonrisa disfrutaba del dolor, la impotencia se volvió contagiosa y de la rabia se hice un etilo de vida, mis errores se acumulaban mientras renunciaban los Ángeles en la biblioteca, y aun cuando mi Dios me traiciono, no le culpo,  pues su dolor es autentico desde el día de mi nacimiento, ese día cuando se suicido la inocencia y los espacios vacios se atiborraban de visitantes disconformes e impacientes, pero trate, si lo hice, ni los niños parricidas pudieron imaginarse victimas de aquella desgracia, cientos de apóstoles se amotinaron contra el rey y los votos en blanco se ensangrentaron por la indignación colectiva que en su momento disfrazo cierta modernidad entre los jóvenes de espíritu y los viejas almas del pasado, sucesos impredecibles e incendios de multitudes hicieron llorar a mi madre y yo no supe que hacer.

Caí presa del odio y mis hermanos se perturbaron para siempre, con letreros inentendibles sus padres les dejaron en el agujero putrefacto de sus conciencias, “Adopta hijos míos y te perdonare por siempre”; ideas incoherentes como realitys en tv, cultura y patriotismo, todos juntos de la mano flotando como desagradables recuerdos.

Pero el mundo es otro escondite que nadie puede permitirse olvidar, metano en el aire y vírgenes decepcionadas, confrontaciones en el cielo y los hijos de la tierra presa del pánico sacrifica su conciencia, pero si te decepcione te pido perdón aunque esto no signifique nada, soy humano como lo fue Dios en su momento y no hay nada de lo que no sea capaz por perdón, aun si traiciono los recuerdos que atesoraste por generaciones, te pido perdón pues soy hijo de mi padre y no sé cómo afrontar las herencias no deseadas, Amor y Odio, todos juntos en el fondo de aquel olvidado recuerdo.

5

Despertando de aquel sueño ajeno pude consolidar cierta expresión en mi rostro, el espejo en el baño no supo ayudarme pues solo pude distinguir un rostro oscurecido decorado por una sonrisa bien apreciable que se ensañaba con unos dientes amarillos toda esperanza de un buen día y futuro aliviador para mí y mi prole. De regreso al trabajo el cansancio y sus obvias consecuencias arruinaron mi día, pero a pasera de que no se tratase de algo nuevo para mí y mi rutina, no puedo evitar defraudarme conmigo mismo, sueñas despierto pequeño ingenuo, y aun así espero con solapada esperanza a mi padre de regreso al trabajo con algún cumplido bajo el brazo y si te defraudas otra vez no será por culpa de aquel revolver sobre el escritorio vacio.

Nunca forcé mi naturaleza como nunca supe mantener una promesa, el tiempo me abandono como una prostituta deja el catre en una habitación miserable, mi corazón sin embargo no fue mentira, ni mis hijos ni mis padres ni mis hermanos, todos existieron en mi, de forma breve y fugaz enloquecieron mi interior y mi ambiente se transformaba continuamente durante ciclos viciosos y peligrosos, pero me hice adulto y con todos los pecados heredados a lo largo de generaciones frustradas, no pude conservar la postura erguida y orgullosa que ellos demandaban, pero  si bien todo eso pudo ser una pausa durante el coito triunfador de mi existencia, trate de valorarlo como mi país lo hizo con su gente y como Dios lo hizo con sus bastardos, decepciones abundan en todos los relatos de todos los autores, pero nadie se arrepiente de todos sus pecados por completo como nadie es monógamo por amor-compromisos-y así todos dejasen de incomodar, no puedo asegurarte con total certeza que seré mas fácil de congeniar, pues como tú eres una pose inconclusa en el circuito que demanda la sociedad para existir, yo soy una breve apología al “trate y no pude”, como todas las sufridas existencias que valgan la pena mencionar, no te odio ni te amo….solo observo.

6

Ellas confabularon en secreto durante todo el viaje y nunca me di cuenta, por ingenuo tal vez, pero ese viaje fue placentero en su propio sentido, ya ningún viaje lo es de cualquier modo, ya están todos dormidos y nadie dijo nada aun, no se trata de los cadáveres en el suelo ni de aquellos sucios fetos por las gradas, se trata de tu hija, se trata de mi hija, no sabe qué hacer mañana durante su cumpleaños número quince, no le aconsejaste bien y sabes que yo no sé absolutamente nada al respecto, está en su habitación con el bebe, y aunque ella me sonría todos los días al llegar del trabajo se que no es feliz, veo esa expresión todas las noches cuando veo tu forma de despertar por las mañanas, derrotada por la rutina e indignada por la infelicidad que adorna nuestro hogar, es mi culpa tanto como tuya, el amor nunca fue un cliché cuando se trataba de vivir en familia, y durante varias veladas reflexivas solo pude llegar a una ingenua conclusión y así te precipites e exclames todas tus interrogantes la respuesta será la misma, así que duerme con paciencia, aun hay mucho tiempo para conocernos y lograr salvarnos de nuestros propios vicios, son todos buenos deseos antes de dormir, y consiente de todo el horror presente en mi alcoba tiendo a dejarme seducir por las innumerables placeres banales pero inmortales que encuentro en mi camino lleno de tropiezos e ideas vagas siempre presentes en mi cabeza como interrogantes difíciles de plantear y aun menos de responder, pues naci de dolor y tiendo a prevalecer entre rosales oscuros y marchitos.

7

Fue un asunto global e insignificante al mismo tiempo, el mundo explotaba en infinitas partículas con nombres cada una y universos contenidos en aquellas burbujas flotantes cambiaron la viñeta actual por aquel hereje que por fin reacciono del coma placentero que una vez se atrevió a llamar sueño, desprovisto de convicción alguna en terminar su tarea encomendad se excusa con diatribas pre-elaboradas y ya muy masticadas, tiende a perder el equilibrio durante los largos viajes hacia los monasterios y plazuelas rurales discurriendo con el toda su filosofía preconcebida por su amo de ensueño, cuando se le acaban las justificaciones no puede hacer más que suicidarse constantemente y aun después de sobrevivir ante las mareas más duraderas de su miserable historia sigue decidido y fatigado, no contento con nada borra sus momentos felices de su memoria y camina como un borrador en blanco con una sola imagen en su cabeza, sus demonios y el nunca se reconciliaron y ahora que se hizo viejo, solo espera que vuelvan a tocar su puerta.

Discursos Costumbristas

I know your face, It’s all out of place.

Sacrifique aquella gaviota por pura ternura incomprendida, y aun años después de muerto siento ese pesar continuo en mi cuerpo, cobra vida aparte a la mía todos los días antes de los juicios matutinos en pleno clamor del sol, sus infernales rayos por toda la ciudad alumbrando su inmunda condición, juicios con sentencias esperadas y asumidas por las distintas existencias sufridas en la sala de espera, pierden la fe y entran en coma, el arrepentimiento, sin ser eso siquiera posible acometen contra sus pequeños tesoros materiales y espirituales, tras el calvario tienden a mezclarse entre los miles de súbditos vegetales muy expectantes ellos durante el discurso desalentador de su Dios, con pomposas palabras y con un supuesto carácter identificador, su líder se despide con esa actitud suya que tanto le caracteriza, hacer promesas para después faltarlas, esperanzados regresan a sus hogares para continuar con su sacramento enfermizo que tanta sed les provoca.

“Mediocridad hecho un mal habito”, se excusa el anfitrión de la cena en pleno debate político de fondo vacio, los integrantes del club de la mesa redonda se inquietan con la actitud del anfitrión y comienzan a confabular como si se tratase de unos niños traviesos,  proposiciones indecentes y poco patrióticas echan raíces en la habitación y el vino añejo se hizo muy apetecible para aquellas diabólicas visitas, saben que hacen mal pero no les incomoda y como la madre de todos esos hermanos escondidos durante aquel incendio definitivo, su madre Sodoma y su padre Gomorra, hermanos consumidos pero reivindicados por el odio, una madre que no está presente, e hijos hambrientos al final del show, sin embargo el show prosigue sin demora y termina con un anfitrión desilusionado y preocupado, no podrá dormir tranquilamente nunca más y eso no provoca cosquillas a nadie en la familia, pues aumenta un petulante más en la eterna fila de los indignados, traicionado por su propia raza solo queda rabia en su corazón, y deseos de venganza acompañan la reciente lumbre que ilumina su opaca resolución.

Un hombre de mediana edad con una sonrisa enfermiza recuerda a todas las monjas del convento lo desesperadas que son al renunciar a su sencilla condición de pecadoras empedernidas cegadas por la hipocresía que su institución proclama por todo el mundo, y como unos animales furtivos escapan al reconocer a su confesionario, recuerdan esos ojos vacios de épocas antiguas, épocas psicodélicas y tempestuosas, decepcionadas ellas se reconcilian con su antiguo señor y trataran por siempre de olvidar su vuelta a casa

Se hacía llamar Gaviota, caminaba con poca prisa y su triste semblante dificultaba el fluir de las conversaciones, cargaba un libro de Matemáticas avanzadas siempre consigo, no lo leía ni lo intentaba, dejaba los días discurrir sin vuelta atrás, y mientras se dejaba agonizar en incontables atardeceres. Si tuvo un pasado extravagante o poco aprovechado nunca lo llegamos a saber, solo tuvimos unos cuantos momentos compartidos; cenas obligadas sin palabras que aderezaran aquellas veladas y las pocas celebraciones por sus cumpleaños eran muy decepcionantes, hija del terrateniente, mimada y antisocial, nos ignoraba cada vez que le proponíamos unirse a nuestras conversaciones sin ninguna razón, aun siendo meras platicas de contenidos vánales, el socializar siempre fue bien visto en sociedad, una razón más para ser renegada por su padre al abandonar la iglesia durante aquel fallido matrimonio, no supimos mas de ella hasta hace un año cuando corrió la noticia de su suicidio, sumisión voluntaria en el jardín de los cerezos de los cuales su padre estuvo siempre orgulloso, y del destino que tuvo aquel estudiante nunca lo supe, buen muchacho a ratos pero un descontrolado cuando borracho, compartieron una vida aislada de la ciudad por un breve periodo de tiempo, meses, tal vez un año, pero aun eso y todo, solo pudo conllevar a una vida desgraciada, veinte cinco años es una edad muy temprana para culminar una vida, solo puedo imaginar su sufrimiento como el espectador que soy, nunca un intento de conciliar con su padre y nunca un alboroto en su hogar, sin embargo me consta que amo con mucha pasión, nunca la creí capaz pero igualmente sucedió, no tengo duda alguna llegada a esta edad, aun peleando con los recuerdos correctos y los imaginarios, no tengo duda de que su amor fue intenso como infernal, si su estudiante fue una buena o mala persona no me corresponde a mi juzgar, pero de que ese chiquillo tiene sus ojos no hay duda.

Gaviota suicida

Arriba una canción que realmente me capturo, buen disco de los “McEnroe”, va bien el 2012 y abajo una fotografía de mi Alisson favorita.

Sonrisas enternecedoras.

Arsénico en la sangre y todos los hipócritas se sienten traicionados, sus padres dijeron verdades a medias y las mentiras traen consecuencias, pues su infelicidad es incompleta y su alma esta muerta para surgir otro día mas. Sonrisas estereotipadas durante el funeral y las desconsoladas madres no pueden reconocer los rostros de sus hijos, pues sus pecados se heredan y sus bastardos desfiguran de forma implacable todo recuerdo enternecedor por siempre.

No recuerda si fue ayer o si fue antes, cuando su hijo se suicido con el revolver que compro para proteger a su familia, pues no hay forma de protegerse de la infelicidad tampoco hay forma de saberla afrontar sin bajas en la personalidad o morir a medio camino entre la muerte viva y la muerte definitiva.

Imágenes retro alimentaron su cabeza momentos antes de jalar del gatillo y por un breve momento fue consiente de lo que su existencia representaba para el, muy subjetiva fue su opinión al respecto, pero el temblor en sus manos, sumado a todo el sudor que recorría su rostro no le dejaron cuestionarse mas.

Mujeres vengativas recorrían la habitación mientras unos cuantos niños vomitaban en el baño, todo un espectáculo de alguna mente enfermiza, pero aunque trato por todos los medios de no inmutarse, no pudo lograr gracia alguna, su diosa de la rutina le había estado estrangulando durante mucho tiempo y su dios de la esperanza se había largado ya hacia el lado de aquella diosa masoquista.

Sus días habían pasado de forma muy indiferente antes de llegar al declive de su existencia, pero el de algún modo guardaba cierta esperanza en su fragmentado corazón y por muy terco que fuese su odio a si mismo, ciertos niños malolientes le indicaron el camino hacia la salida y por muy tentadoras que eran las damas vengativas, se mantuvo firme, “Son momentos cruciales”….”No la cagare”….se repetía constantemente, muy tembloroso y abrumado vislumbro el sol en su esplendor durante el medio día…y no cerro los ojos. No podía.

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